La historia de Waverly Hills,
por Javier Pérez Campos
Existe un lugar en el que nadie se atreve a entrar. Un lugar
cuya historia quedó marcada por la tragedia y que ahora parece seguir
cobijando pacientes, a pesar de llevar abandonado más de dos décadas.
Un tenebroso edificio escondido en las montañas de Louisville es el
escenario de extrañas apariciones, luces que se prolongan en los angostos
pasajes del viejo hospital e historias de suicidios y extraños experimentos
durante su época operativa.
Propongo que recorramos juntos los oscuros corredores… Propongo que juntos
conozcamos qué hay de realidad y qué hay de leyenda en la historia del
viejo Waverly Hills…
Historia del edificio
Waverly Hills siempre fue un edificio oscuro. Se construyó en 1900, cuando
tras
una horrible epidemia de tuberculosis conocida como "la plaga blanca"
una gran parte de la población queda infectada.
El sanatorio abrió sus puertas en 1926 y fue considerado, sin duda, el más
avanzado del lugar. Aún así, el tratamiento y la medicina quedaban bastante
atrás en aquella época, por lo que algunos pacientes con nula esperanza de
cura fallecían en aquel frío edificio situado entre las verdes colinas de Louisiana.
La tuberculosis se cobró 60.000 vidas, a una media de persona
por hora.
Pero la finalidad del viejo Waverly no se quedaba en curar a los enfermos
de tuberculosis, ya que además se buscaban curas más eficientes, llevándose
a cabo ciertos experimentos -más de una barbarie- con los más cercanos a la
muerte. Uno de los experimentos era poner a cada paciente frente a una
ventana, tratando de evitar posibles contagios por el aire.
Las operaciones en ocasiones resultaban desastrosas, y solo sobrevivían a
ellas un 5% de los ingresados. Además, la hidroterapia causaba neumonía a
la mayoría de los pacientes. Tal vez por esto se llevó a cabo una búsqueda
tan desesperada, cometiendo errores bastante graves, de una cura más
eficiente.
Se utilizó incluso la TEC (Terapia Electro Convulsionante, comúnmente
conocida como Electroshock) aunque con resultados casi nefastos.
Uno de los lugares, sin duda más tenebrosos del edificio, era un
túnel
conocido popularmente entre los médicos como "el elevador de cuerpos".
Consistía en un largo y oscuro túnel que atravesaba una de las colinas y
que poseía una rampa. Así, en un vagón, los cuerpos de aquellos con menos
suerte eran transportados hacia la morgue y el crematorio, escondidos del
resto del edificio. Aquello fue una orden estricta del director del
hospital, ya que aseguraba que ver salir cada mañana un camión de muertos
no ayudaría a los enfermos psicológicamente.
Por tanto, la labor del "elevador de cuerpos" se llevaba a cabo de noche,
cuando todos dormían...
Otro de los hechos trágicos -y que más leyenda ha suscitado- es aquel
sucedido en 1928. En la quinta planta, donde se alojaban los enfermos
mentales infectados por la tuberculosis existían, además, dos habitaciones
(502 y 506) para dos enfermeras que cuidarían constantemente de aquellos
enfermos.
Pero una mañana de 1928, la jefa de enfermeras, de tan solo 28 años y
alojada en la habitación 502 apareció colgada del techo.
Tan duro era aquel trabajo, que no fue la única en suicidarse... En 1932,
queda registrado otro suicidio y además en la misma planta... Y en la misma
habitación. La enfermera de la 502, al igual que cuatro años atrás, decide
quitarse la vida, esta vez saltando desde el balcón.
El "elevador de cuerpos" o "túnel de muertos" en la actualidad.
Sin embargo, el sanatorio cierra sus puertas en 1961, cuando habían pasado
veinte años desde que el joven Albert Schatz descubrió la estreptomicina,
cura perfecta para la tuberculosis. Nadie necesitaba ya acudir al
sanatorio.
Años después, y como suele suceder, Waverly Hills abre sus puertas pero
rebautizado como "Sanatorio Geriátrico de Woodhaven".
Por aquel entonces, las leyendas comienzan a caminar colina abajo, y se
habla en las poblaciones cercanas de que en aquel lugar se llevan acabo
extraños experimentos y se maltrata a los residentes.
Muy falsas no debieron ser aquellas habladurías, pues en 1982 las robustas
puertas de Woodhaven son cerradas (oficialmente) para siempre.
Desde la fecha hasta hoy, el lugar ha pasado por muchas manos... Una de
ellas, y la que más daño hizo al edificio, fue la de Robert Alberhasky, en
Marzo de 1996. Compró el terreno con intención de demoler el edificio y
construir la mayor estatua de Jesucristo, inspirándose en el Cristo
Redentor de Río de Janeiro. Pero aquello fue denegado por el Registro
Nacional Histórico de los EE.UU.
Robert Alberhasky, tremendamente enfadado y con un berrinche infantil,
abrió de par en par las puertas del viejo Waverly Hills, dejando entrar a
todo el que así lo quisiera para destrozar las instalaciones que aún
quedaban dentro.
Combas, balones y escondites
Son muchas las historias de fantasmas que se sitúan en Waverly Hills. Se
habla de una pequeña niña rubia que busca desesperada a sus amigas en el
ático. De un niño que juega con su viejo balón de cuero. De una anciana que
se pasea gritando por lo que queda de la recepción, y de una silla de
ruedas que parece andar sola por los largos, angostos y solitarios pasillos
de la primera planta.
Se habla también de decenas y decenas de sombras que cada noche pueden
verse en el oscuro túnel bautizado como "el elevador de cuerpos" o "túnel
de muertos". Sombras que caminan sigilosamente hacia ninguna parte.
Una de las más conocidas apariciones es la de Mary, una chica sin ojos, y
asociada a una joven aparecida en una fotografía firmada, dentro del
edificio, que decía "Con amor. Mary."
Pero la leyenda más conocida entre todos los lugareños es la de aquella
enfermera de la quinta planta que cada noche sale de la habitación 502 y
pasea por su planta.
Además, se habla de ruidos, voces, extrañas toses y luces... Luminarias en
mitad de la noche, que hacen parecer que el edificio sigue albergando
pacientes.
No sería extraño que fallara el suministro eléctrico, si no fuera porque en
el edificio, como es lógico, ya no hay ni rastro de la electricidad.
Keith Age. Las cámaras lo grabaron todo
En 2001, la "Sociedad de Caza Fantasmas de Louisville" fue reclamada por la
cadena Fox Tv. para la producción de un capítulo de su serie "Reality".
Lo que esta Sociedad debía hacer era investigar en el edificio una noche,
comprobar si aquello tenía o no peligro para posteriormente introducir a
cinco chicas dentro del edificio durante una noche completa.
Keith Age, fundadora de la Sociedad de Caza Fantasmas de Louisville, era la
encargada de llevar a su equipo dentro del lugar. Ella explica en su
artículo "Aquellos, los que quedaron atrás" su experiencia en el edificio.
La primera vez que ella entró en el edificio, vivió varias experiencias.
Los ruidos de alguien que arañaba el suelo parecía perseguirlos
constantemente. Sin embargo, la prueba más física de que algo sucedía
ocurrió en una pequeña habitación, donde el medidor de campos
electromagnéticos comenzó a moverse muy rápido.
Todo el equipo comenzó a
sentir un calor bastante anormal. Tal sería la temperatura que llegó a
tomar el medidor de campos, que llegó incluso a derretirse parte del
plástico. Cuando salieron a cambiarlo por uno nuevo y a mirar los planos
del edificio descubrieron que aquella habitación en la que habían estado
era la sala de TEC (Terapia Electro Convulsionante).
Posteriormente, ya con las cinco jóvenes dentro del edificio y las cámaras
y focos para el programa, los hechos continuaron. Tras recorrer el edificio
por primera vez, ya en el hall de entrada, todas fueron presente de cómo un
pequeño punto de luz roja se hacía cada vez más grande hasta parecer una
luz de revelado fotográfico.
Todas comenzaron a gritar y corrieron hacia Keith Age. La luz comenzó a menguar hasta desaparecer completamente.
La batería de las cámaras, en aquel preciso instante, se vino abajo. Como
si aquella luz hubiera absorbido toda la energía allí presente.
Minutos más tarde, Keith Age abandonaba el edificio asustada, y agradecida
por no tener que pasar la noche entera como aquellas jóvenes.
Los sucesos continuaron. Pero eso sí, salieron vivas de allí.
Waverlly Hills, fenómeno mediático
Cuando se escucha una buena historia en los Estados Unidos, generalmente
aparece una mala película. Y no podría ser para menos. Se han realizado documentales, "Spooked", de Cristopher Saint Booth,
programas especiales para televisión como el realizado por los "Ghost
Hunters" una serie de investigación paranormal muy conocida en América, o
la película "Death Tunnel" de Philip Adrian Booth y en la que además se
captaron psicofonías involuntarias durante la grabación. "Largaos de aquí",
"Nooo" o "¿Qué clase de hospital es este?" son algunas de ellas...
Sin embargo, me niego a ver esas películas. Me parece que la historia
perdería su romanticismo original, y que los efectos especiales y visuales
no pueden ni mucho menos alcanzar a la realidad.
Y sobre todo, lo que está claro, es que nadie podrá jamás mirar impasible
hacia Waverly Hills... Aquel viejo edificio, escondido entre las montañas
de Kentucky...