Misterios del Sistema Solar: Venus
por Miguel Gilarte
Director del Observatorio Astronómico de Almadén de la Plata (Sevilla)
Presidente de la Asociación Astronómica de España
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Luces en el firmamento
En ocasiones nos vemos sorprendidos por la presencia de luces en el firmamento, algunas móviles, otras fijas, algunas de escaso brillo, pero otras con una luminosidad tan espectacular que nos hacen dirigir nuestra mirada fijamente a aquél punto.
Las luces que se observan en el cielo nocturno, o incluso diurno, con independencia de la presencia del Sol, tienen todas una explicación, salvo algún acontecimiento aún no observado por los científicos con anterioridad, pero de todas formas si quedara constancia de aquella luz con algún tipo de registro, bien fotográfico, filmación en película o simplemente los comentarios de los testigos, sería suficiente para entender el evento.
En los 25 años que llevo escudriñando el cielo jamás vi algo desconocido, eso sí, algunos acontecimientos luminosos han sido espectaculares, como la visión de los cometas a simple vista, bolas de fuego visibles en pleno día, lluvias masivas de estrellas fugaces, etc...
Como en todos los campos, para entender los acontecimientos dentro de él, hay que conocer la materia y tener suficiente experiencia para saber que los acontecimientos celestes tienen una explicación y aquellos nuevos que no podemos entender es porque aún no estamos preparados para ello y nuestra tecnología y conocimiento no pueden aún dilucidarlos.
No obstante, esta afirmación creo que como en todo no sienta cátedra de forma que existen miles de testigos en todo el mundo que afirman haber visto extrañas luces en el cielo con extraños movimientos que desafían todas las leyes de la física.
Estos días de febrero del presente año 2009 han escrito muchos personas al correo electrónico de ikerjimenez.com, de Cuarto Milenio, o llamadas al programa Milenio3, preocupándose por conocer qué es aquella luz que fija en el cielo hacia el oeste y a media altura sobre el horizonte y el cénit, brilla con tanta intensidad.

Personalmente me lo han preguntado muchos amigos, vecinos y conocidos. En las grandes ciudades aquella luz pasa casi inadvertida, oculta entre las luces de la ciudad y edificios. En pueblos y aldeas la luz de Venus se hace visible de forma notable. Si nos alejamos y salimos al campo, a la sierra o la montaña, la luz impresiona de tal forma que en ocasiones sobrecoge, es un verdadero foco. Tras el Sol y la Luna aquella luz es la que más resplandece.
De los ocho planetas del Sistema Solar, todos, menos Urano y Neptuno, se ven a simple vista (hay quien dice haber visto a Neptuno a simple vista cuando se encuentra en su máximo brillo), pero aquel que más resplandece es Venus, así que aquella luz que ahora vemos es nuestro planeta hermano, pero hermano sólo en tamaño, el resto es un verdadero infierno. Ahora es el momento de ver a Venus, a medida que pase el tiempo y en pocas semanas, Venus se aproximará a partir del día 14 de febrero y aparentemente al Sol y dejará de ser visible al atardecer.
Venus es el planeta más próximo a la Tierra, acercándose a una distancia de unos 40 millones de km., mientras que Marte, en su punto más cercano con nuestro planeta, no se aproxima más de 55 millones de km. Además, el planeta Venus es casi del mismo tamaño que la Tierra; Venus tiene 12.104 km. de diámetro, mientras que la Tierra, algo mayor, tiene 12.756 km. de diámetro.

Cuando miramos las estrellas, las galaxias, etc, tal vez sólo veamos puntos de luz, pero la sugestión es verdaderamente importante y conocer qué es tal o cual punto de luz es excitante.
Cuando miremos a Venus que destaca entre todas las estrellas en este tiempo (ahora es el Lucero Vespertino, pero cuando salga por la mañana, lo conocemos como el Lucero del Alba) tenemos que tener en cuenta que estamos viendo a otro planeta pero además debemos conocer algunas peculiaridades y misterios del mismo, con todo ello podríamos estar mirando aquél punto de luz durante mucho tiempo y además imaginarnos dentro de este planeta, pero sólo imaginarlo, porque estar allí físicamente nos traerá algunos problemas.
La temperatura
Venus es el segundo planeta más próximo al Sol de nuestro Sistema Solar, y debería por lo tanto tener menos temperatura que el planeta más próximo que es Mercurio pero resulta curiosamente que es lo contrario. Mercurio tiene una temperatura por el día de unos 350ºC, refrescando un poco por la noche alcanzando los 170º C bajo cero. Pero en Venus pasa algo, para que mantenga una temperatura de 600º C. más del doble de lo que se consigue en un horno casero. Venus es por lo tanto el planeta con mayor temperatura del Sistema Solar con diferencia. Este es el verdadero infierno de nuestro Sistema planetario.
El efecto invernadero
La temperatura de Venus es especialmente elevada, motivada por un factor, que aquí en la Tierra ya nos empieza a sonar; el efecto invernadero. La Tierra es principiante en este tipo de calentamiento global, pero Venus es un planeta con experiencia y deberíamos tomar nota. En Venus, el efecto invernadero se lleva produciendo desde hace millones de años por lo que la temperatura aumenta día a día.
El efecto invernadero, lo produce la espesa capa de nubes, compuesta casi en su totalidad por un 96% de dióxido de carbono, un gas que en ocasiones nos puede permitir pensar en vida en otros planetas como el descubierto alrededor de otra estrella el año 2008 por el telescopio espacial Hubble, denominado HD189733b, a 60 años luz de la Tierra.
Las nubes de Venus giran a tal velocidad (en la parte más alta a más de 350 km/h) que circundan el planeta en sólo 4 días, esto hace que el calor que es prácticamente el mismo tanto de día como de noche se reparta de igual forma por todo el planeta. Los vientos al nivel del suelo suelen ser mucho más apacibles aunque no dejan de producir erosión sobre el terreno.
Jamás hemos podido ver la superficie de Venus desde la Tierra, precisamente por las nubes. Apenas tenemos fotografías del suelo de Venus. Las pocas que tenemos fueron tomadas por sondas soviéticas las que sobrevivieron al infierno.
El efecto invernadero de Venus se produce de la siguiente forma: Los rayos ultravioletas del Sol (aquellos que nos queman cuando vamos a la playa) atraviesan las nubes de Venus, llegan hasta el suelo, se convierten en radiación infrarroja, rebotan, pero ahora no pueden escapar al espacio exterior, es como una olla a presión. Este es el motivo de que la temperatura suba y suba.
El dióxido de carbono (su fórmula es CO2) es el responsable de que en la Tierra exista una temperatura adecuada para la vida, pero un exceso de dióxido de carbono sería mortal, convirtiéndose el planeta en una especie de invernadero, de ahí el llamado efecto invernadero. Aunque aún no está muy claro, según algunos científicos parece ser que el agente principal del calentamiento global terrestre es el dióxido de carbono.
Hace décadas sabíamos que Venus estaba cubierto de nubes. La imaginación de algunos o la esperanza de encontrar vida más allá de la Tierra se desbordó de tal forma que se pensó que si Venus estaba rodeado de nubes debería llover, si llovía debía haber océanos, seguramente plantas y hasta dinosaurios, pero la realidad que ahora conocemos ha frustrado por completo nuestras esperanzas de encontrar vida al nivel deseado. No obstante David Grispoon investigador principal para el Programa de Investigación Exobiológica de la NASA, cree que la existencia simultánea Venus de sulfuro de hidrógeno y de dióxido de azufre puede sugerir la presencia de vida.
En 1951 se escribe el libro “La larga Lluvia”, en el que se describe un Venus con selvas y pantanos, pocos años después Isaac Asimov escribe el libro “Los Océanos de Venus”, incluso el reputado astrónomo Fred Hoyle habla en 1955 de que Venus debía estar cubierto de petróleo: “Venus está probablemente dotado hasta más allá de nuestros sueños con el más valioso petróleo de Texas”.
De cualquier forma a principios de los años 30 del siglo pasado se sabía que Venus estaba cubierto de una capa de nubes de dióxido de carbono, por lo que probablemente la temperatura debía ser muy elevada. En 1958 se pudo medir un gran flujo de radiación de microondas, lo que era un nuevo indicativo de que la temperatura debía ser muy alta.
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Venus, la joya del cielo, fue conocida antaño por los astrónomos por el nombre de estrella de la mañana y estrella de la tarde.
Los primeros astrónomos pensaron que Venus podría ser en realidad dos cuerpos separados. Venus, que recibe el nombre de la diosa romana del amor y la belleza, está oculto por una gruesa cubierta turbulenta de nubes.
Los astrónomos se refieren a venus como el planeta hermano de la Tierra. Ambos tienen similar tamaño, masa, densidad y volumen. Ambos se formaron más o menos al mismo tiempo y se condesaron a partir de la misma nebulosa. Sin embargo, durante los últimos años los investigadores han encontrado que el parecido termina aquí.
Venus es muy diferente de la Tierra. No tiene oceános y está rodeado por una pesada atmósfera compuesta principalmente por dióxido de carbono con casi nada de vapor de agua.
Sus nubes estan compuestas por gotas de ácido sulfúrico. En la superficie, la presión atmosférica es 92 veces mayor que la presión en la Tierra a nivel del mar.
Venus es abrasador con una temperatura en la superficie de unos 482° C (900° F). Esta alta temperatura es debida básicamente a un aplastante efecto invernadero causado por la pesada atmósfera y el dióxido de carbono.
La luz solar atraviesa la atmósfera para calentar la superficie del planeta. El calor es radiado de nuevo hacia el exterior pero es atrapado por la densa atmósfera y no puede escapar hacia el espacio. Esto hace que Venus sea más caliente que Mercurio.
El día en Venus tiene una duración de 243 días terrestres y es más largo que su año de 225 días.
De una forma extraña, Venus rota del este hacia el oeste. Para un observador en Venus, el Sol se levantaría por el oeste para ponerse por el este.
