"Leyendas de Escocia"
por Javier Pérez Campos
James Brown, el viejo enterrador y cuidador del cementerio en la época, queda asombrado al ver cómo el pequeño Bobby acompaña al cortejo fúnebre durante el entierro de su amo. El enterrador, que no permite la entrada de caninos al cementerio, decide echarlo sin más.
Pero a la mañana siguiente, cuando este despierta… Su asombro crece al divisar una pequeña figurita temblorosa que yace tumbada sobre el frío y húmedo mármol de la lápida de John Gray. Se trataba de Bobby, una vez más.
Aquello sucedía cada día. Bobby acudía a la tumba de su dueño todas las mañanas, y después se marchaba, y se sentaba a la puerta de un bar –que hoy sigue en pie- llamado “The eating house”, donde el dueño se ocupaba de darle al perro su almuerzo.
Cuentan que Bobby no abandonó la tumba de su dueño durante catorce años, hasta su propia muerte.
Actualmente, frente a “The eating house” encontramos un memorial al pequeño Bobby… El perro fiel.
Jekyll y Mr. Hude. ¿Base real?
Algunos aseguran que se trata de una joya literaria que solo fue escrita en siete días. La cuestión es que Robert Louis Stevenson, maestro de la ciencia ficción, no utilizó toda su imaginación para crear a un personaje como el Dr. Jekyll. Y es que, cuando tenía tan solo ocho o nueve años, escuchó contar la historia de Deacon Brodie (Brodie el decano).
William Brody nació en Edimburgo, al igual que Stevenson, salvo que unos años antes… Concretamente el 28 de septiembre de 1741. Brody era un ebanista muy apreciado por todos… Un vecino de quien nadie esperaría nada fuera de lo común. Alguien de lo más normal.
Construía armarios, además de otros muchos muebles, para la gente más rica de la ciudad, como banqueros o negociantes. Y era por ello por lo que conocía casi a la perfección los alojamientos de cada uno de ellos.
Pronto comenzó a hacer copias de las llaves de todos los clientes para los que trabajaba… Y cada noche, entraba en sus casas y las saqueaba, saliendo cargado de oro, joyas y dinero.
Nadie sospechaba de él, un hombre amable y siempre dispuesto a todo.
Pero “ver es creer”, y la noche del 5 de marzo de 1788, no pocos fueron los testigos que vieron a Brody asaltando la Oficina General de Impuestos de Escocia. El golpe, por supuesto, fue fallido.
Fotografía (7) Cartel que nos recuerda la historia del decano Brodie
Y solo unos meses después, tras ser juzgado, se llevó a cabo su ajusticiamiento en la ahorca. Hoy, en el casco antiguo de la ciudad, descansa un recuerdo a tan curioso personaje… Un personaje que forma parte de la historia de Edimburgo, y también, por qué no, de la literatura…
Última parada: El Lago Ness
De aguas oscuras debido a la gran cantidad de turba, y con una extensión de 37 km² , el lago Ness es el de mayor profundidad de toda Escocia (226 m. en su parte más profunda). Dicen que además contiene mucha más agua dulce que todos los lagos de Inglaterra y Gales juntos. Se trata, sin duda, de uno de los pulmones del mundo. Aunque, para bien o para mal, no es este el principal atractivo que atrae cada año a miles de visitantes, periodistas, y marineros.

