«Transmisiones 'cerebro a cerebro' a través de Internet»
Científicos británicos de la Universidad de Southampton afirman haber creado un sistema que permite la comunicación 'cerebro a cerebro'. El proceso consiste en enviar mensajes creados en el cerebro de una persona, utilizando una conexión a Internet como canal, directamente a otro cerebro que se encuentre a kilómetros de distancia.
4 noviembre 2009.- El doctor Christopher James ha señalado que sus experimentos son "los primeros pasos" en la tecnología que permitirá a la gente enviar mensajes instantáneos, ya sean pensamientos, palabras o imágenes, directamente a la mente de otras personas.
Los científicos han utilizado un "interfaz ordenador-cerebro" una técnica que permite a los ordenadores analizar las señales del cerebro. El doctor James reconoció que "aún estamos muy lejos de un futuro en el que nos podamos comunicar a través de los pensamientos". Actualmente solo es posible transmitir mensajes de un cerebro a otro en lenguaje binario, ceros y unos.
Durante la transmisión las dos personas deben tener electrodos conectados para medir la actividad en partes específicas del cerebro. La primera persona genera una serie de ceros y unos a través de sus extremidades, asignando números a cada movimiento, mover el brazo derecho equivaldría al cero y hacer lo propio con el izquierdo al uno.
El ordenador del primer sujeto reconoce los pensamientos binarios y los envía vía Internet al segundo ordenador. Tras esto, una bombilla se enciende en dos frecuencias diferenciadas según sean unos o ceros. Las señales del cerebro de la segunda persona son analizadas mientras observa la lámpara y la secuencia numérica es recogida por un ordenador.

Mandar cuatro números puede llevar unos 30 segundos. Para el Dr. James el siguiente paso en el proyecto es hacer que el sistema sea más rápido y simple. "No es telepatía", afirmó James.
No se forma un pensamiento consciente en el cerebro de una persona y luego aparece en el de otra". "Esto puede ser muy útil para personas que están encerradas en sus cuerpos, que no pueden hablar, ni siquiera pestañear" afirmó el investigador.
Una nueva forma de comunicar sin la necesidad de tener teclados, teléfonos, o incluso boca. Una conexión de banda ancha es lo único imprescindible.
Los siguientes experimentos que estamos realizando están enfocados a que el segundo sujeto se de cuenta que se le está enviando información. Aunque para ello necesitará llevar puesto una especie de 'sombrero de pensar', por así decirlo", declaró al tabloide británico The Times.
James insistió en que su investigación prueba que en un futuro será posible crear un sistema donde las personas puedan enviar mensajes a través de sus pensamientos. Para ello será necesario tener cierta 'infraestructura', electrodos pegados al cráneo o implantes dentro del cerebro, aunque admite que esto puede provocar muchos problemas éticos.
¿Hasta qué punto es posible explorar el cerebro de otra persona? ¿Hay consecuencias a largo plazo? En un principio todo esto que he explicado es posible pero hay muchos asuntos que deben ser tenidos en cuenta antes de empezar nada", reflexionó James.
Los expertos afirman que de momento no hay necesidad de preocuparse. "En 30 años un individuo pensará un mensaje y automáticamente aparecerá en el teléfono móvil de su mujer" afirmó el doctor Ian Pearson, futurólogo que sigue nuevas tendencias relacionadas con la computación y las comunicaciones.
Conseguir que un pensamiento aparezca en el cerebro de otra persona no será nada fácil".
"De momento no hay razón para alarmarse y pensar que una especie de 'Gran Hermano', como el ideado por Orwell, está registrando nuestros pensamientos", añadió el futurólogo.
+ dossier de prensa:
CadenaSER.com: «Transmisiones 'cerebro a cerebro' a través de Internet»
FayerWater.com: «Científicos abren la posibilidad de un futuro con comunicaciones 'cerebro a cerebro'»
+ fuentes y referencias:
Times Online: Scientists hail a thoughtful future with 'brain-to-brain communication'
+ archivo ikerjimenez.com:
«Un estudio científico apunta sobre la posibilidad de leer la mente humana» (marzo 2009)
De la ciencia ficción a la realidad: «Robot Asimo controlado con el cerebro» (abril 2009)
ikerjimenez.com
«Un estudio científico apunta sobre la posibilidad de leer la mente humana»

Un estudio científico del University College de Londres señala que puede ser posible "leer" los recuerdos de una persona con sólo mirar su actividad cerebral, según publicó la revista "Current Biology".
Lo han hecho con un simple escáner que permite detectar la actividad de una zona concreta del cerebro y han abierto una puerta que hasta ahora parecía cerrada para la ciencia.
Los autores del estudio son los profesores del citado centro universitario Demis Hassabis y Eleanor Maguire, que llevan años estudiando el papel que desempeña una pequeña zona del cerebro, el hipocampo, en tareas fundamentales para los seres humanos como orientarse, recordar el pasado e imaginarse el futuro.
Cuando nos movemos, las neuronas localizadas en el hipocampo se activan para decirnos dónde estamos, un principio del que se sirvió el equipo de Hassabis y Maguire para utilizar una resonancia magnética funcional con la que midieron los cambios de flujo sanguíneo en el cerebro de un voluntario mientras navegaba por un entorno de realidad virtual.
"Nos preguntábamos si podríamos dar con alguna pauta interesante en la actividad neuronal que nos dijera qué estaba pensando el voluntario, o al menos dónde se encontraba", explica Maguire.
"Sorprendentemente -explica- sólo con mirar los datos que nos ofrecía el cerebro (a partir de un algoritmo informático elaborado por Hassabis) podíamos predecir de manera exacta dónde estaba el voluntario en el entorno de realidad virtual. En otras palabras, podíamos leer su memoria espacial".
Estudios previos que se habían realizado en ratas demostraron que la memoria espacial -la manera en la que recordamos dónde estamos- queda grabada en el hipocampo.
Pero estos estudios en animales, que medían la actividad en un pequeño grupo de neuronas, dejaban como conclusión que no había una estructura a la hora de que los recuerdos quedasen grabados en el cerebro, algo que ahora refutan Hassabis y Maguire.