«El profeta de la inmortalidad»
El presidente de la Fundación Matusalén, Aubrey de Grey es uno de los mayores expertos en envejecimiento.
21 de febrero 2009.- En el futuro previsto por Aubrey de Grey (Londres, 1963) no hay ni cáncer, ni infartos ni ninguna enfermedad mortal, sino una panoplia de terapias reparadoras que serán capaces de revertir el proceso de envejecimiento. "Los humanos --repite con insistencia-- vivirán 1.000 años en una especie de eterna juventud".
Con una barba kilométrica y aspecto juvenil, De Grey es un científico pintoresco que lo último que provoca es indiferencia. Para empezar, no es ni un médico ni un biólogo, sino un ingeniero informático especialista en análisis de datos genéticos. Unos se refieren a él como el gurú del antienvejecimiento, mientras que otros lo califican de personaje excéntrico propio del universo de Tolkien.
"Los humanos vivirán 1.000 años en una especie de eterna juventud..."
Sus teorías pueden resultar complejas, pero no su objetivo:
El envejecimiento es una enfermedad que causa dolor y mata --explica en una entrevista--. ¿Por qué no lo erradicamos?" Y, puestos a pedir, ¿por qué no 2.000 años de vida? "Mil años es obviamente un cálculo aproximado --afirma el gerontólogo--. Aunque dejemos de morir por causas naturales, nada garantiza que no vayamos a sufrir un atropello o un accidente mortal. Mil años es hoy en día la posibilidad media que tenemos de sucumbir a una muerte violenta".
Donantes particulares
El científico encabeza la Methuselah Foundation y un programa llamado SENS (www.sens.org), sufragado por particulares, cuyo objetivo es investigar terapias contra el envejecimiento. Según De Grey, todas las lesiones causadas por el paso de los años se podrían reparar.
El envejecimiento está formado por diferentes lesiones, clasificables en siete tipos, que se acumulan en el cuerpo y que pueden ser tratadas separadamente aunque se manifiesten de forma simultánea".
En alguna de las siete estrategias de SENS se está cerca de encontrar tratamiento, pero asume que en otras pueden pasar décadas, como evitar las mutaciones en el ADN que originan el cáncer. "Es la parte más dificil de resolver porque la evolución está de su parte. Mientras que otros aspectos del envejecimiento son estáticos, el cáncer evoluciona constantemente".
En la vida futura imaginada por De Grey no se alargan todas las edades de una manera proporcional. Seguirá habiendo bebés, niños y jóvenes, pero cuando se alcance la madurez ya no se envejecerá más. "Podremos permanecer en el estado físico de los 25 o 30 años tanto tiempo como vivamos --dice--.
Nunca tendremos el declive que se produce a partir de entonces". Para mantenerse a punto, eso sí, los hombres pasarán cada 5 o 10 años una especie de ITV que les sustituirá tejidos u órganos envejecidos. "Fuimos diseñados para vivir 80 o 100 años, pero, como si fuéramos un coche al que se le van cambiando las piezas, lograremos vivir mucho más".
Creo que tenemos un 50% de probabilidades de lograr el objetivo en 25 o 30 años, siempre y cuando la investigación esté bien financiada y se empiece pronto. Si no hay suerte, está claro que podrían ser 100 años, pero yo soy optimista: los niños actuales igual lo disfrutan". No fumar, cuidar el peso, hacer ejercicio y otros factores ligados al estilo de vida ayudan a prolongar la vida y a acercarla al máximo potencial, explica De Grey. Sin embargo, aunque ya se ha logrado duplicar la longevidad de ratones mediante dietas hipocalóricas y medicina regenerativa, al investigador no le apasiona esa línea. Con una vida saludable, insiste "solo podremos llegar a 120 o 140 años".
"Hay cosas que causan lesiones que no son negociables, que no las podemos evitar. Por ejemplo, hemos de respirar aunque eso dé alas inevitablemente a la oxidación y los radicales libres". "Es posible que parte del trabajo consista en ingeniería de tejidos y en creación de órganos de forma artificial --prosigue--, pero yo creo que la mayor parte de las terapias no utilizarán cirugía. Un ejemplo serían las células madre que son inyectadas en la sangre y que se dirigen al órgano correcto para hacer una reparación". O también los genes creados por ingeniería que incluyen información para reparar órganos sin tener que cambiarlos.
En su opinión, el envejecimiento no tiene ninguna función en la evolución. "No es necesario --resume--. En la naturaleza, ningún animal llega a viejo porque antes muere de hambre o a manos de un depredador". De hecho, podría decirse que envejecer es un invento humano. Por cierto, ¿qué haremos con tantos años de tiempo libre? "No tengo ni idea --concluye De Grey--, pero sí sé que este es el tipo de problema que me gustaría tener. Si he de elegir entre tener morir de cáncer o aburrirme, prefiero lo segundo".
Entrevista en Público.es
Matusalén es un personaje de la Biblia del que se dice que alcanzó casi los 1.000 años. No es extraño, por lo tanto, que el principal teórico del alargamiento de la vida, el biólogo Aubrey de Grey (Cambridge, Inglaterra, 1963), presida una fundación que lleva su nombre, la Fundación Matusalén.
De Grey, que estuvo recientemente en Madrid invitado por la Fundación la Caixa, asegura que en un futuro el ser humano podrá vivir con salud mucho más allá de los 100 años. Aunque sus teorías han generado una gran polémica (en el Instituto Tecnológico de Massachusetts se creó un premio para desmontarlas, que quedó desierto), su trabajo cuenta con el apoyo de científicos de la talla del presidente de Human Genome Sciences, William Haseltine. Y la prestigiosa científica María Blasco, del español Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, es miembro de su Panel de Asesores para la Investigación.
¿Se puede decir que envejecer es una enfermedad?
El envejecimiento es un proceso muy negativo para el organismo, que provoca graves daños. Se considere o no una enfermedad, es legítimo que la medicina trabaje para combatirlo, porque morimos por su culpa.
¿Es posible evitarlo?
Podremos hacerlo mediante la reparación de los daños que se han ido acumulando en el cuerpo a lo largo de la vida. Los procesos naturales del organismo, día a día y año a año, producen unos efectos que se van acumulando a lo largo de la vida. Y es esa acumulación la que produce la gran amenaza para el propio organismo que es el envejecimiento.
Pero parece que el debate científico no se centra tanto en vivir más años como en vivirlos mejor...
También ese es mi objetivo. El envejecimiento es el principal responsable de la degradación del organismo y, por tanto, de la mala calidad de vida. Acabar con él implica dejar de estar enfermo y también, aunque como efecto secundario, el hecho de vivir más tiempo.
Morir, ¿no es lo natural?
Hace mucho tiempo se pensaba que las especies necesitaban el envejecimiento para seguir evolucionando. Pero desde hace cincuenta años sabemos que eso no es cierto. Vivimos más tiempo que, por ejemplo, los ratones, porque tenemos mejores mecanismos contra el envejecimiento. Pero la maquinaria no es perfecta.
¿Y cómo podemos mejorar esa maquinaria?
La buena noticia es esa, que el cuerpo humano es una máquina. Compleja, pero una maquinaria al fin y al cabo. Y, de la misma forma que hacemos con el mantenimiento de un vehículo, tenemos formas de prolongar su vida útil.
Sus teorías generan mucha polémica en la comunidad científica.
No es una teoría, es pura ingeniería. Por ejemplo, dígame qué evidencias había a comienzos del siglo XX de que el ser humano podría volar, de que los hermanos Wright podrían conseguirlo. En este caso, tenemos la seguridad de que nuestro plan va a funcionar, aunque todavía no sabemos su nivel de dificultad.
Si nuestra especie deja de envejecer y, por tanto, deja de morir... ¿habrá sitio en el planeta para tanta gente?
Esa es una preocupación razonable. Sin embargo, esa posibilidad no es una razón suficiente para abandonar esta investigación. Hace 150 años descubrimos que la higiene podía salvar a muchísimos recién nacidos. Uno de cada tres niños moría en el primer año.
¿Significa eso que tendrían que haber mantenido la falta de higiene para que no sobrevivieran tantos bebés?
Ahora tenemos que plantearnos lo mismo y optar por salvar vidas.
+ Dossier de prensa:
PÚBLICO.es: "Prolongar la vida no es una teoría, es ingeniería"
ELPERIÓDICO.com: "Dentro de poco podremos vivir mil años"
+ Fuentes y referencias:
Methuselah Foundation.org
Popular Science: The Prophet of Inmortality
Popular Mechanics: The End of Aging? Inside the New Hunt for a Cure to Growing Old
Ikerjimenez.com
"Debemos investigar más en la prolongación de la vida..."

¿Quién no quiere vivir más años o conseguir la eterna juventud? El biogerontólogo inglés Aubrey de Grey está convencido de que podremos conseguir algún día aumentar la esperanza de vida si se aumenta la inversión en el desarrollo de técnicas biomédicas, aprovechando el conocimiento científico ya existente.
Presidente y responsable científico de la Methuselah Foundation (Fundación Matusalén), una organización contra el envejecimiento, y anteriormente científico de la Universidad de Cambridge, De Grey trabaja en el desarrollo de estrategias de bioingeniería para reparar la senescencia, es decir, hacer posible la reparación de tejidos dañados para rejuvenecer el cuerpo humano y, al mismo tiempo, aumentar considerablemente la longevidad.
De Grey dice que el envejecimiento es un problema degenerativo causado por varios tipos de daños moleculares y celulares que se acumulan: las mutaciones nucleares causantes del cáncer, las mutaciones mitocondriales, la acumulación de desechos intercelulares y extracelulares, la pérdida irreversible de células, el envejecimiento celular y la proliferación de interconexiones entre células de algunos tejidos.
Sus controvertidas teorías para evitar el envejecimiento se basan en el desarrollo de estrategias combinadas de bioingeniería.
Este investigador, editor de la revista científica Rejuvenation Research, ha impartido esta semana en diversas ciudades españolas la conferencia "Vivir 1.000 años", invitado por la Obra Social la Caixa.
De Grey dice que tenemos un 50% de posibilidades de reducir los daños del envejecimiento en los próximos 30 años, una vez se desarrollen tecnologías como la medicina regenerativa.
