«Tardígrados, al límite de la vida»
Se asemejan a una oruga y tienen la capacidad de sobrevivir en el medio espacial hasta diez días según un estudio científico
9 de Diciembre 2008.- El espacio exterior es un medio inimaginablemente más hostil que cualquiera de los que tenemos en nuestro planeta, sea éste el desierto de Gobi, el Himalaya o los hondos y densos pozos del océano índico. Pero su hostilidad no representa un obstáculo para las especies que habitamos la Tierra, incluso para nosotros.
La ciencia concluyó hace unos meses que nosotros, los chimpancés y los perros podemos sobrevivir unos instantes en el espacio. Ahora se ha probado que otros seres pluricelulares también pueden añadirse a la lista.
Los tardígrados (también llamados osos de agua) son un filo de pequeños invertebrados con un tamaño de 0,1 a 1,5 mm que habitan en lugares húmedos. Se conocen más de 750 especies de tardígrados y son especialmente abundantes en la película de humedad que recubre musgos y helechos. Estos seres de ocho patas están extendidos por todo el mundo, desde las cumbres del Himalaya a las profundidades oceánicas, y desde las regiones polares a las ecuatoriales.
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Estos 'simpáticos' animalejos que se asemejan a una oruga tienen la capacidad de sobrevivir en el medio espacial hasta diez días según lo que han concluido científicos de la Kristianstad University, quienes enviaron dos especies de tardígrados al espacio exterior y los sometieron a algunas pruebas para probar su resistencia.
Así, algunos osos de agua tuvieron que soportar la presión del espacio y otros la acción de radiación ultravioleta de onda larga y de onda media, e incluso algunos lo soportaron todo junto.
No sólo sobrevivieron diez días en estas arduas condiciones, sino que además un 10% de los que fueron sometidos a la acción de ambos agentes destructivos lograron sobrevivir a ello al volver a un sistema de agua.
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"Algunas especies de tardígrados pueden sobrevivir
hasta una década sin humedad..."
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En los límites de la supervivencia
¿Cual es el límite absoluto de supervivencia al vacío espacial? No se trata sólo de sobrevivir a la ausencia de presión atmosférica, sino que además sobrevivir a la baja temperatura y a la radiación. Hace años se comprobó que para seres unicelulares la supervivencia podía ser muy alta. Así por ejemplo la bacteria Deinococcus radiodurans puede resistir muy bien la radiación. Para seres pluricelulares se comprobó en el pasado que los rotíferos, nematodos, algunas larvas de insectos y algunos crustáceos pueden sobrevivir a algunas de las condiciones espaciales sin protección.
Estos invertebrados pueden sobrevivir en ambientes extremos y las pruebas de laboratorio así lo atestiguaban. Son capaces de sobrevivir incluso a temperatura cercanas al punto de ebullición del agua. Aunque no se sabe exactamente por qué estos seres son capaces de resistir tanto. Por eso se pensó en hacer una prueba de supervivencia con un grupo de tardígrados en el vacío espacial. Se expuso a unos grupos de estos seres a diversas condiciones espaciales en una órbita baja durante 10 días seguidos. Se pretendía contabilizar cuántos de estos seres sobrevivía a la experiencia. La idea era saber cómo conseguían resistir y usar esta información para eventualmente proteger a los astronautas en misiones de larga duración.
K. Ingemar Jönsson de la Universidad Kristianstad (Suecia) y sus colaboradores desecaron unos pocos cientos de ejemplares de tardígrados de dos especies distintas (Richtersius coronifer y Milnesium tardigradum) así como algunos huevos y los enviaron al espacio en la misión de la ESA Foton M3 a bordo de una sonda rusa no tripulada en septiembre de 2007.
Dividieron cada conjunto en varios subgrupos. A unos se les dio protección frente a la radiación ultravioleta solar de tipo A, B o C y al resto no. Ambos fueron sometidos al vacío (casi perfecto) espacial. La misión se realizó a 258 km de la superficie terrestre, altura a la cual la cantidad de radiación UV que se recibe es 1000 veces la recibida en en el suelo. En tierra quedó un grupo de control para poder hacer la comparación estadística necesaria posterior.
Al final de la misión recuperaron a los pequeños "astronautas" y los rehidrataron. Los individuos que fueron protegidos sólo de la radiación UV revivieron muy bien al viaje, llevando una vida posterior normal. Sin embargo, los que fueron sometidos además a la radiación no lo llevaron tan bien. Aunque resucitaron y se reprodujeron bien, el porcentaje de los que sobrevivieron después de unos pocos días fue de un 10% o 15% para los sometidos a UV-A y UV-B, cayendo a cero para los sometidos a UV-A, UV-B y UV-C. Sin embargo, la descendencia a la que dieron lugar fue normal. Ninguno de los huevos que fueron expuestos a la radiación fue viable. Hasta ahora sólo para algunos líquenes y bacterias se había comprobado que podían sobrevivir simultáneamente al vacío a la radiación.
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"No se sabe muy bien cómo logran los tardígrados esta supervivencia extrema. Es aún un misterio..."
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Mecanismo de reparación del ADN
No se sabe muy bien cómo logran los tardígrados esta supervivencia. Algunos especialistas especulan que estos invertebrados podrían haber desarrollado algún mecanismo de reparación de ADN o que la cutícula que les recubre les proteje de la radiación de alguna manera.
Jönsson especula que quizás puedan sobrevivir años a las condiciones espaciales si se les protege de la luz solar. Sin embargo la eyección en rocas y su supervivencia a la reentrada en otro planeta (hipótesis de panspermia) es algo que permanece sin contestar. En todo caso necesitan de unas condiciones benignas para poder reproducirse. Según Jönsson es importante comprender cómo los organismos, incluidos los humanos, pueden ser protegidos de las condiciones del espacio.
Aunque es fácil proteger el interior de una cápsula espacial a los rayos ultravioletas no es fácil hacerlo frente a otro tipo de radiaciones ionizantes que causan mutaciones en el ADN como los rayos X, gamma y las partículas cargadas (principalmente protones a alta velocidad).
Uno de los grandes problemas de un viaje a Marte es la supervivencia de los astronautas a la radiación. Aunque en la estación espacial pueden permanecer muchos meses sin demasiados problemas no lo podrían hacer en una nave espacial de camino a Marte con la actual tecnología. La estación espacial está en una órbita baja y disfruta de la protección de la magnetosfera terrestre frente a las partículas cargadas del viento solar. Una nave a Marte (o hacia cualquier otro destino lejano) estaría desprotegida frente a esta y otras radiaciones, sobre todo de la terrible radiación de todo tipo emanada durante las tormentas solares.
En todo caso dan unas ganas terribles de ir al bosque más cercano a la búsqueda de estos seres de ocho patas tan fascinantes...
+ Fuentes y referencias:
Neofronteras.com: Supervivencia de tardígrados a condiciones espaciales
Neofronteras.com: Se puede sobrevivir al vacío espacial por un tiempo
Astroenlazador: ¿Podría un astronauta sobrevivir en el espacio?
+ en inglés:
Scientific American: First Animal That Can Survive in Orbit
Scientific American: Survival in Space Unprotected is Possible--Briefly
Current Biology: Tardigrades survive exposure to space in low Earth orbit
EurekAlert.org: Unique animal species can survive in space
Ikerjimenez.com
¿Puede resistir el hombre el vacío espacial?
Basándose en experimentos hechos en los sesenta en animales y en accidentes ocurridos a humanos se puede afirmar que un ser humano podría sobrevivir a las condiciones del espacio exterior por un tiempo breve sin que le quedaran secuelas.
La posibilidad de que Dave Bowman de la película “2001: Una odisea en el espacio” o que Douglas Quaid de “Desafío total (Total Recall)” pudieran sobrevivir al vacío nos parecen muy bajas. En estas películas sobreviven, pero en otras algunos personajes son inyectados en el vacío espacial y mueren de manera rápida y silenciosa.
En otras como en “Atmósfera cero (Outland)” incluso podemos “disfrutar” viendo las vísceras humeantes.
En realidad los experimentos con animales y los accidentes con humanos indican que las personas pueden sobrevivir a las condiciones del vacío al menos un par de minutos. Aunque eso no significa que estén conscientes todo ese tiempo y puedan rescatarse a sí mismos. Pero si un astronauta tuviera un accidente de este tipo los demás miembros de la tripulación podrían rescatarlo y presurizarlo con escasas secuelas para la víctima.
Jay Buckey, profesor de medicina en Dartmouth Medical School y astronauta de la NASA ha escrito un libro sobre fisiología espacial en el que habla de este tema entre otros. Según él siempre es posible que haya un accidente y en esos casos se depende del resto de la tripulación. En los paseos espaciales hay una comunicación continua. Si hay un problema es de esperar que los demás rescaten a la víctima.
El vacío espacial es letal. Bajo esas circunstancias el aire contenido en los pulmones se expande desgarrando los tejidos, siendo especialmente grave cuando se intenta contener la respiración o se inspira profundamente cuando la presión baja.
El agua de los tejidos del cuerpo se evapora, aunque la piel impide que el cuerpo reviente. Algo parecido le pasa a los globos oculares. El escape de vapor de agua de las vías respiratorias y la boca hace que estas se enfríen y congelen.
Además el vapor de agua y el gas disuelto de la sangre forma burbujas en venas y arterias que bloquean la circulación. Después de un minuto la circulación sanguínea se para. La ausencia de oxígeno en el cerebro hace que se pierda la consciencia en 15 segundos y eventualmente mate al individuo más tarde. La ausencia de oxígeno es el mayor problema en esas situaciones.
Aunque la mayoría de los estudios se basan en experimentos con animales hay alguna información sobre accidentes de este tipo en humanos. En 1965 un técnico que estaba dentro de una cámara de vacío del Johnson Space Center en Houston fue accidentalmente espresurizado hasta una presión mitad de la normal a nivel del mar.
El hombre comentó que su último recuerdo antes de perder la consciencia fue que los fluidos de su lengua empezaron hervir. También relata que perdió el sentido del gusto durante los cuatro días posteriores. No tuvo otros problemas de salud.
