«Ecos de una antigua explosión»

En 1572 el astrónomo Tycho Brahe observó algo extraño en el cielo, era una estrella que superaba en brillo a las demás, la denominó 'Stella nova'


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4 Diciembre 2008.- En noviembre de 1572, el astrónomo danés Tycho Brahe observó en el cielo algo extraño. Una estrella nueva que superaba en brillo a todas las demás. Tycho llamó al objeto stella nova, o sea, estrella nueva. De aquí procede los términos actuales nova y supernova.

En España Jerónimo Muñoz, un astrónomo adelantado a su tiempo y uno de los primeros defensores del sistema heliocéntrico, también observó el fenómeno, pero a diferencia de su colega danés sus observaciones le causaron más de un quebradero de cabeza. Su obra Libro del nuevo cometa fue muy criticada porque ponía de manifiesto que el cielo no es inmutable, una idea aristotélica considerada indiscutible, y que le granjeó la enemistad de los teólogos de la época.

Supernova Tycho

Imagen multi-banda del remanente de la supernova de Tycho, compuesta a partir de imágenes tomadas con el telescopio de 3.5 m de Calar Alto y la cámara Omega 2000 (infrarrojo), el telescopio espacial Spitzer (infrarrojo) y el telescopio espacial Chandra (rayos X)

En realidad lo que Tycho y Muñoz observaron fue la muerte explosiva de una estrella vieja. Desde la época de Tycho la supernova se ha debilitado considerablemente, pero los investigadores han conseguido observar algunos fotones de los primeros momentos de la explosión. El trabajo se ha publicado recientemente en la prestigiosa revista Nature.

Según Oliver Krause, astrónomo del Instituto Max Planck para la Astronomía de Heidelberg (Alemania), “lo que hemos hecho esencialmente es utilizar el polvo interestelar como una especie de espejo”.

Cuando las estrellas brillan, emiten luz en todas las direcciones. Brahe y sus contemporáneos vieron la luz que llegaba directamente a nuestro planeta, pero la luz que viaja en otras direcciones suele reflejarse en nubes de polvo interestelar. Dado que la luz viaja a una velocidad finita, las nubes de polvo situadas a cientos de años luz de la supernova crean un eco que aún hoy puede verse desde la Tierra.

No es la primera vez que los astrónomos captan el eco de una supernova. Pero el de la supernova de Tycho es el más antiguo que se ha captado en la Vía Láctea hasta la época. Para este trabajo Krause y su equipo han utilizado el Telescopio Subaru de 8,2 metros situado en el observatorio de Mauna Kea en Hawaii. Sus observaciones han permitido confirmar que la supernova corresponde a la variedad conocida como Tipo Ia, creada por la explosión de una pequeña estrella muy masiva conocida como enana blanca. Se cree que todas las supernovas tipo Ia explotan con el mismo brillo, lo que las convierte en una excelente herramienta para determinar la distancia a galaxias lejanas.

Estas medidas han revelado recientemente que las supernovas de tipo Ia están más lejos de lo que se esperaba, lo que ha llevado a los investigadores a proponer que una fuerza misteriosa denominada energía oscura está alejando a unas galaxias de otras. Dado que la supernova de Tycho se encuentra en nuestra galaxia el estudio de sus restos podría ayudarnos a comprender mejor las supernovas y la energía oscura.

+ En la prensa:

RTVE.es: Científicos alemanes descubren que una de las supernovas más famosas es de tipo común
ADN.es: Ecos de una antigua explosión
BBCMundo.com: Resucitan supernova del siglo XVI

+ Blogs:

Barrapunto.com: Los astrónomos 'resucitan' la supernova de Tycho
Wired.com: Ancient supernova explosion glimpsed anew

+ Observatorio de Calar Alto:

Una explosión del pasado: la astronomía resucita una supernova del siglo XVI

Ikerjimenez.com