«La reina Sesheshet vuelve de entre los muertos»
La que parece ser la momia de la reina Sesheshet ha sido hallada en Saqqara por arqueólogos egipcios encabezados por Zahi Hawass
9 de enero 2009.- La que parece ser la momia de la reina Sesheshet ha sido hallada en Saqqara por arqueólogos egipcios encabezados por Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades, informa Reuters. La momia, de 4.300 años, está extremadamente ajada -nada que ver con sus rutilantes congéneres del Imperio Nuevo-, y ha aparecido en la cámara funeraria de la pequeña pirámide de la misma reina cuyo descubrimiento fue anunciado en noviembre por el propio Hawass.
Sesheshet no es una reina célebre ni mucho menos (no es una Nefertiti ni una Nefertari), pero se cree que jugó un papel importante en el paso de la V a la VI dinastía del Imperio Antiguo al otorgar de alguna manera legitimidad a su hijo, el faraón Teti, primer rey de la nueva dinastía. Teti, del que sólo se halló en su pirámide un brazo momificado (su madre, si lo es, ha tenido más suerte), sucedió a Unas, último faraón de la dinastía V, considerada la pariente pobre de la esplendorosa IV dinastía, la de Keops, Kefrén y Micerinos.
Restos de la momia hallada en el complejo funerario de Sakkara y que probablemente pertenecen a la reina Sesheshet, madre del faraón Teti.
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Hay pocas evidencias históricas sobre Sesheshet: se la menciona como "Madre de Rey" en la tumba del visir Mehu y, sobre todo, como madre de Teti, de pasada, en un pasaje sobre la calvicie en el papiro médico Ebers, lo que no deja de ser curioso.
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Aunque no hallaron el nombre de la reina sepultada en la pirámide, todo indica que se trata de Sesheshet,
la madre de Teti, el primero de la VI dinastía
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La momia estaba depositada en un sarcófago, cuya apertura precisó de cinco horas de trabajo, pero los descubridores no mencionan inscripción alguna. La pequeña cámara en que se hallaba la momia había sido saqueada pese a estar sellada la entrada con dos grandes piedras de granito: los ladrones entraron por un agujero practicado por arriba. Sin embargo, se han encontrado fundas doradas para los dedos momificados.
El trabajo que se está haciendo en Saqqara ha de servir para aumentar los conocimientos sobre esta etapa, menos considerada en la imaginación popular que otras del Antiguo Egipto, lo que quizá quepa achacar en parte a que sus reyes llevan esos nombres tan poco sugerentes como Teti y Pepi.
Parece (la historia está en una inscripción de un alto funcionario que hubo de investigar la acusación contra una "Grande del Cetro" en el harén real) que esa reina fue declarada culpable y, por tanto, indigna de un entierro adecuado. No sabemos si a Pepi I le afectó mucho el asunto: tenía al menos otras cinco esposas, cuyas pirámides subsidiarias están al sur de la del rey en Saqqara.
+ Dossier de prensa:
ELPAÍS.com: "La reina Sesheshet vuelve de entre los muertos"
UnionRadio.net: "Descubierta una momia que podría ser de la reina Sesheshet"
elPeriódico.com: "Egipto identifica una momia como la de la reina Sesheshet"
+ Noticias relacionadas archivo ikerjimenez.com:
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Tras los pasos de la reina Hatshepsut:

Tras el descubrimiento hace año y medio de la momia de la reina Hatshepsut y mientras continúan los trabajos para localizar los restos de Cleopatra, la comunidad arqueológica y los amantes del Antiguo Egipto deberán contentarse por ahora con otra reina menos conocida por el gran público.
Es la madre de Teti, un faraón que reinó en Egipto del año 2323 al 2291 antes de Cristo, y de la que, probablemente todo lo que quede de su cuerpo sean el cráneo, la pelvis, las piernas y otras partes del cadáver envueltas en lino recién descubiertas por una misión arqueológica egipcia en Sakkara, a unos 20 kilómetros al sur de El Cairo.
Los restos de la momia se encontraban en un sarcófago robado en la entrada de la pirámide número 118, descubierta hace apenas dos meses oculta a unos 20 metros bajo la arena del desierto en el complejo funerario de Sakkara, y que, según Hawas, no tenía ninguna finalidad religiosa y había sido construida únicamente para enterrar a la reina Sesheshet. El templo funerario tiene una antigüedad de 4.300 años.
La entrada de la pirámide estaba sellada con dos enormes piedras de granito que si bien debían evitar la profanación de la tumba, no lograron su objetivo: en la parte superior de la cámara funeraria se ha hallado un butrón perforado que, según la nota, probablemente fue utilizado por los ladrones para robar la sala, de cuatro metros de largo por cuatro de ancho.
Tras cinco horas de trabajo, los arqueólogos lograron abrir el sarcófago pero al final, explica en la nota Hawass, conocido también como el zar de la arqueología, descubrieron "que su contenido había sido robado".

