La 'pirámide perdida' de Giza
Se construyó bajo el reinado del faraón Dyedefra, hacia el año 2556 antes de Cristo, fue la que alcanzó más altura y se construyó con mejor material
4 Junio 2008.- El faraón Dyedefra, que reinó en Egipto hacia el año 2556 antes de Cristo, hace casi cinco milenios, construyó la pirámide con más altura y magnificencia de las cuatro que se veían desde las orillas del Nilo.
Un grupo internacional de arqueólogos ha descubierto que las ruinas que hoy pueden verse en Abu Rawash, a pocos kilómetros de El Cairo, corresponden a la llamada pirámide perdida, cuyas piedras han acabado con muchas de las leyendas que han rodeado el reinado del que fuera el heredero de Keops.
«Esta pirámide fue la más alta de todas las del complejo de Giza [Keops, Kefrén y Micerinos] y su piedra era de mejor calidad. Durante años se pensó que no había sido terminada de construir, pero hemos comprobado que no fue así. Sus piedras fueron utilizadas durante siglos para construir en El Cairo», señala Zahi Hawass, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio.
«Durante los 12 últimos años hemos excavado allí y hemos sacado a la luz gran parte de la historia de la IV dinastía, las luchas por el poder y parte del misterio de la construcción de las pirámides», añadía en la presentación internacional del documemental 'La pirámide perdida', una película rodada durante tres años de excavaciones por Canal Historia, que podrá verse en septiembre en España.
Los restos de la pirámide del enigmático Dyedefra no levantan hoy más de 10 metros del suelo. Están en una colina de Abu Rawash, una zona militarizada de acceso restringido. Alrededor el reseco desierto y al fondo, impresiona la negra nube de contaminación de El Cairo.
Entre la neblina también se adivinan las siluetas de las otras tres pirámides de Giza, con las que esta majestuosa obra nunca estuvo conectada, según los arqueólogos.
Hawass cree que el hijo de Keops eligió este lugar a cierta distancia de Giza, el cementerio de su dinastía, porque quería ser independiente de su familia y su alto enclave pondría su tumba más cerca del Sol, su dios.
Ocho años de construcción
La pirámide, a tenor de los últimos hallazgos, superaba en 7,62 metros de altura a la de Keops, que tiene 146 metros. Cada una de las caras, en su base, medían 122 metros y el ángulo de inclinación era de 64 grados, si bien una variación impidió que se colapsara.
Fue levantada con caliza y granito rojo de Asuán, como la de su padre. El material llegaba desde 800 kilómetros de distancia por el Nilo y alcanzó Abu Rawash a través de grandes canalones. Allí, utilizando una dura piedra de dolerita, se partían los bloques, a los que daban la forma precisa con una especie de sierra de cobre con el filo de cuarzo. Cada una de las piezas de ese inmenso puzzle pesaba hasta 25 toneladas y se necesitaban hasta 370 personas para moverla.
La mayoría de los trabajadores que llegaron a Abu Rawash, unos 15.000 en los ocho años que duró la construcción, fueron agricultores que realizaban este trabajo cuando las crecidas del Nilo inundaba sus tierras de cultivo. «Cuando comenzaban el trabajo, realizaban marcas en las piedras con un tinte rojo», explica sobre el terreno el egiptólogo Hassan Abd El-Razek.
Una profunda grieta en la tierra, que fue el pasaje de bajada a la cámara subterránea, está ahora al aire libre y ha servido para comprobar que en la primera fase se utilizó argamasa para consolidar el interior donde debía descansar el faraón en su viaje a la otra vida.
En el exterior aún el suelo está plagado de fragmentos de pequeñas vasijas donde se llevaban las ofrendas a Dyedefra. El-Razek muestra también el lugar donde aparecieron varias estatuas rotas del faraón, así como las ruinas de lo que debió ser el templo, cuyas obras de reconstrucción fueron paralizadas por Zahi Hawass.
Anthony Geffen, productor del documental, también aporta detalles de la gran obra mientras, bajo un sol abrasador, pasea entre las milenarias piedras. «La pirámide estaba recubierta de granito pulido y por una aleación de oro, plata y cobre que brillaban al sol en señal de poder». La pirámide de Abu Rawesh se podrá visitar a partir de 2009, pero sólo por su parte exterior.
+ Más información:
ELMUNDO.es: "La cuarta pirámide del valle de Giza"
Terra.es - EFE: "Descubren una nueva parte de 'la avenida de las Esfinges' al sur de El Cairo"
Ikerjimenez.com
Descubren la 'avenida de las Esfinges' en Saqara:

Un equipo de arqueólogos egipcios ha descubierto una parte de un camino antiguo llamado 'avenida de las Esfinges' en la zona arqueológica de Saqara, a 20 kilómetros al sur de El Cairo, anunció el Consejo Supremo de Antigüedades (CSA).
Según un comunicado del CSA, esa avenida fue mencionada en manuscritos del periodo grecorromano (332 a.C-395 d.C) y en otros documentos que aparecieron anteriormente cerca del Serapeum, un complejo funerario cercano en el que eran sepultadas momias de toros sagrados.
Un nuevo segmento de esta avenida, que data del periodo ptolomeico (332 a.C-30 d.C), fue hallado durante una excavaciones recientes en la zona, explicó el secretario general del CSA, Zahi Hawas.
Esa parte se extiende hacia el este hasta la zona del Valle del Nilo y la puerta del Anubieion.
Los arqueólogos descubrieron, además, un bloque de piedra de caliza decorado con inscripciones de Ptolomeo V (204-180 a.C), que indican que la parte de la avenida descubierta puede ser el extremo meridional del Anubieion, la parte este de la avenida, consagrada a un santuario dedicado a Anubis, dios del infierno en la antigüedad, según Hawas.
Anubieion, hacia oriente, y Serapeum, hacia occidente, acotaban el primer descubrimiento de 'la avenida de las Esfinges', realizado en 1850 por el arqueólogo francés Auguste Mariette, agregó Hawas.
La zona arqueológica donde se encuentran los nuevos hallazgos, Saqara, es la necrópolis de Menfis, la antigua capital de Egipto, y entre sus principales atractivos se encuentra la llamada 'pirámide escalonada' de Zoser, la primera construcción conocida de estas características de la época faraónica.
