«Resuelto el misterio del pez con cabeza transparente»
Un estudio revela que los ojos del pez son capaces de moverse en cualquier dirección, proporcionando una visión excelente de todo cuanto le rodea. Eso sí, los ojos están dentro del “escudo” que cubre por completo su cabeza...

José Manuel Nieves
10 de marzo 2009.- Un grupo de investigadores del Acuario de la Bahía de Monterrey acaba de resolver un misterio biológico que traía de cabeza a los científicos desde hace más de medio siglo: la razón por la que un pez, Macropinna microstoma, tiene la cabeza completamente transparente. Este curioso animal está equipado con ojos tubulares que son extremadamente sensibles a la luz y que pueden rotar en cualquier dirección en el interior del fluido transparente del interior de su cabeza.
Descrito por primera vez en 1939, se pensaba que los extraordinarios ojos de esta criatura de los abismos marinos estaban firmemente anclados a su cabeza (como sucede con otras especies de aguas muy profundas) y le proporcionaban, debido a su forma tubular, una visión muy limitada de su entorno, parecida a la que tendríamos cualquiera de nosotros si observáramos el mundo a través de un largo tubo de cartón.
Esta característica, sin embargo, resulta muy útil a diferentes criaturas de las profundidades, donde la luz sólo brilla por su ausencia y las “herramientas” para capturarla se han perfeccionado hasta extremos impensables.
El pez 'Macropinna microstoma'. Haz click en la imagen para ampliar ![]()
De hecho, esta clase de “ojos tubulares” resultan especialmente adecuados para captar la tenue fluorescencia de la que, en medio de la negrura abisal, hacen gala muchas de las presas (o depredadores) potenciales. Pero todo tiene un precio y este animal, se pensaba, sólo sería capaz de ver los objetos situados en la vertical de su propia cabeza.
En primer plano los 'ojos tubulares'. Click en la imagen para ampliar ![]()
Nada, sin embargo, más lejos de la realidad. En efecto, un nuevo estudio recién publicado por Bruce Robison and Kim Reisenbichler, del citado Acuario de la Bahía de Monterrey, revela que los ojos de Macropinna son capaces de moverse en cualquier dirección, proporcionando a su propietario una visión excelente de todo cuanto le rodea. Eso sí, los ojos están dentro del “escudo” que cubre por completo su cabeza. Y ese es, precisamente, el motivo por el que este “escudo” es transparente.
"Los ojos están dentro del “escudo” que cubre por completo su cabeza. Y ese es, precisamente, el motivo por el que este “escudo” es transparente..."
Utilizando cámaras de vídeo montadas sobre minisubmarinos, Robinson y Reisenbichler estudiaron a sus anchas varios ejemplares de Macropinna microstoma a más de 800 metros de profundidad, en las costas de California.
Como se puede apreciar en el vídeo, que es el primer documento filmado en el que se puede ver con detalle a esta especie, el pez es perfectamente capaz de mover los ojos a voluntad. La transparencia de su cráneo le facilita esta función, sin necesidad de tener que renunciar a las ventajas ya descritas que proporciona la visión tubular. Así que, un misterio más resuelto y otro milagro, vivo, de la naturaleza…
+ Dossier de prensa:
ABC.es: "Resuelto el misterio del pez con cabeza transparente"
PÚBLICO.es: "El pez de cabeza transparente"
+ Fuentes y referencias:
Monterey Bay Aquarium Research Institute
NationalGeographic.com: Weird Fish With Transparent Head
Ikerjimenez.com
"Turritopsis nutricola, un misterio sin resolver...":

Lo que es capaz de hacer esta medusa, afirma la investigadora, «equivale a una mariposa que pudiera volver a convertirse en una oruga».
En sus análisis, Miglietta comparó el ADN mitocondrial de ejemplares de Turritopsis recogidos en Florida y Panamá con otros procedentes de otros lugares del mundo y que habían sido recolectados durante investigaciones anteriores.
Y fue al hacer esta comparación cuando se encontró con la sorpresa de que determinadas secuencias genéticas se repetían en ejemplares obtenidos desde Panamá hasta Japón. En quince de ellos, procedentes de ambos países y de las costas epañolas e italianas, las secuencias eran idénticas.
La existencia de este patrón implica una extraordinaria facilidad de movimiento.
Y los investigadores creen que esa facilidad, igual que la de muchas especies marinas invasoras, procede de las bodegas y los tanques de lastre de los barcos que navegan por esas aguas.
El cien por cien de los ejemplares estudiados maduraron y volvieron a la juventud en decenas de ocasiones...


