«Nefertiti se muda al Neues Museum»
Se trata de la enésima mudanza que soporta el busto de Nefertiti, la esposa del faraón Akenaton, desde que los arqueólogos alemanes la hallaron en el Valle de Amarna, en 1912, y la trasladaron a la capital alemana.
6 de octubre 2009.- El busto de Nefertiti regresó hoy al Neues Museum, su primera vivienda en Berlín, de la que fue sacada durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial para emprender luego un largo periplo por domicilios provisionales.
El busto de la Reina del Nilo, la llamada "Mona Lisa" de la antigüedad, llegó al recién remozado museo procedente del vecino Altes Museum, ambos en la Isla de los Museos berlinesa, entre enormes medidas de seguridad. Se trata de la enésima mudanza que soporta el busto de Nefertiti, la esposa del faraón Akenaton, desde que los arqueólogos alemanes la hallaron en el Valle de Amarna, en 1912, y la trasladaron a la capital alemana.
La pieza, de 3.500 años y considerada el más bello busto del mundo, pasará aún unos días dentro de su embalaje protector especial. Tras un tiempo prudencial de aclimatación, será introducida en su nueva vitrina bajo una de las cúpulas del Museo, en cuyas salas también se exhibirán las piezas restantes de la colección de arte egipcio berlinesa.

“La "reina viajera" durmió sepultada en el Valle de Amarna sin sobresaltos durante sus primeros 3.400 años de existencia, pero desde que fue descubierta por el arqueólogo Ludwig Borchardt ha ido de traslado en traslado...”
El próximo 15 de octubre se producirá la presentación ante la prensa de Nefertiti en su emplazamiento definitivo en el Neues Museum, que abrirá sus puertas al público dos días después. El reestreno en Berlín tendrá rango de acontecimiento ciudadano, ya que durante los dos primeros días siguientes a la reapertura para los medios la entrada al Neues Museum será gratuita, por lo que cabe esperar largas colas.
El Neues Museum -una de las cinco piezas de la Isla berlinesa, junto al Altes, el Pergamon, el Bode y la Alte Nationalgalerie- ha sido restaurado por el arquitecto británico David Chipperfield y abrió sus puertas brevemente hace unos meses, aunque vacío, para volver a cerrar luego mientras se acondicionaba su interior.
El busto de Nefertiti es una de las piezas más preciadas de Berlín, cuyas autoridades se han negado siempre -desde tiempos de Adolf Hitler- a las demandas de restitución de Egipto, que considera que en su momento fue sacado ilegalmente del país.
Primero fue exhibida en el Neues Museum, pero tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial las autoridades del Tercer Reich la escondieron en una mina de Turingia (este del país).
Tras el fin del nazismo fue recuperada por las tropas estadounidenses y mostrada al público primero a las afueras del sector americano berlinés y, a partir de 1967, en el barrio de Charlottenburg.
A partir de la reunificación sufrió nuevas mudanzas: primero se la colocó en el Kulturforum, un moderno complejo museístico. Luego fue llevada al Altes Museum, a la espera de que quedara listo el edificio restaurado por Chipperfield, en unas obras en las que se invirtieron unos 200 millones de euros.
El arquitecto británico optó por un concepto de restauración que deja al aire las cicatrices del tiempo y no recompone lo que quedó destruido, sino que lo sustituye por materiales nuevos, piedra blanca, rectas columnas, suelos de madera y estructuras de acero.
+ dossier de prensa:
ElPaís.com: «Nefertiti se muda»
Deutsche Welle (en español): «El busto de Nefertiti regresa al Neues Museum»
Agencia EFE: «Nefertiti regresa al Neues Museum y aguarda su reestreno en sociedad»
Agencia AFP: «Nefertiti, la estrella de Berlín, se muda al 'Nuevo museo'»
Ikerjimenez.com
Egipto quiere recuperar a Nefertiti:

La reina no hizo nada reseñable en su vida. Su fama la debe únicamente al busto de Berlín. Corría el año 1932 cuando el arqueólogo alemán Ludwig Borchardt encontró en la muy destruida Tel el Amarna el busto y lo presentó, como era preceptivo, al Servicio de Antigüedades, junto a otras piezas halladas en la zona.
Inexplicablemente, el servicio consideró el busto de Nefertiti como prescindible, y permitió que el arqueólogo se lo llevara a Alemania, según una costumbre que consistía en entregar los hallazgos menores a los propios excavadores.
Ahora Egipto argumenta que Borchardt, muy consciente de lo que tenía entre sus manos, cubrió a propósito el busto con barro para camuflar su importancia, por lo que esta treta puede considerarse ilegítima, aunque sea legal por existir un documento que permite su expatriación.
El alemán Rainer Stadellman, ex director del Instituto Alemán de Arqueología y hoy jubilado en Egipto, afirma que es injusto acusar a Borchardt de manchar el busto adrede, y sencillamente dice que habría sido irresponsable limpiarlo sin las debidas garantías.
Pero también cree que no habría nada que objetar en permitir que Egipto disfrutara temporalmente de su reina más bella, "pues es un país serio, que suele cumplir con sus compromisos en materia arqueológica".
Los sucesores de Stadellman al frente de la arqueología alemana en Egipto se niegan a hacer comentarios salvo para recordar que "es un asunto meramente político".
Hay otro argumento en contra de la vuelta de Nefertiti a su país: ¿dónde se exhibiría? Y es que el caótico Museo de El Cairo, donde se amontonan joyas del arte egipcio, no parece el hogar más agradable para tan noble busto.