«Dos extraños objetos se estrellan sobre Mongolia»
Dos objetos de procedencia desconocida se estrellaron contra el suelo cerca de Ullan Bator, la capital de Mongolia, el pasado 19 de febrero.
27 febrero 2010.-
El primero de ellos, de acuerdo con el informe de la Mutual UFO Network (MUFON), una red de aficionados a la búsqueda de ovnis y vida extraterrestre por todo el mundo, pesaba diez kilos, mientras que el segundo, bastante más largo, alcanzaba las dos toneladas. Aparte de estos datos y una fotografía, no existe mucha más información sobre el caso, aunque el objeto de la imagen se parece mucho a un fragmento de un cohete o de un avión a reacción, quizás una ojiva de cohete.
Estos fragmentos, que, al parecer, no provocaron daños personales, pueden hacer disfrutar a los aficionados a los fenómenos OVNI, pero lo cierto es que, por lo general y sin tener en cuenta los asteroides y meteoros, los objetos que se estrella contra la Tierra tiene un origen muy terrestre. En realidad, el suceso puede apuntar a otro problema muy constatado, el de la basura espacial, que cada vez puede ser más preocupante.

Basura del espacio
Más de 10.000 objetos inútiles orbitan alrededor de la Tierra y pueden resultar muy peligrosos para las naves espaciales y los equipos tecnológicos que hemos lanzado ahí arriba. Estos desperdicios, la mayoría restos de satélites y cohetes, han provocado ya al menos tres choques documentados con satélites, un cuarto posible, y algunos impactos contra zonas poco habitadas del planeta. Las autoridades de EE.UU. se encargan de detectar este peligro y alertar al resto del mundo, pero la Agencia Europea del Espacio (ESA) no lo considera suficiente y quiere crear su propio observatorio para prevenir nuevas colisiones.
Por suerte, la atmósfera funciona como el mejor reciclador de basura. Agunos trozos de viejos satélites caen a la atmósfera y se queman sin llegar a tierra. En el caso de objetos más grandes, como ocurrió cuando le llegó la defunción a la estación espacial MIR, los técnicos provocan su caída en una zona segura.
La MIR acabó en un área deshabitada del Pacífico Sur. En otras ocasiones, los viejos satélites se mueven a otra órbita donde no hay intereses económicos ni peligro, pero no siempre puede controlarse. En una granja de Sudáfrica cayó un tanque de combustible de dos metros de diámetro. No causó daños personales pero cualquiera puede imaginarse el susto. Quizás los fragmentos de Mongolia supongan un caso parecido.
+ dossier de prensa:
ABC.es: «Dos extraños objetos se estrellan sobre Mongolia»
Terra Argentina: «Dos extraños objetos voladores se estrellan en Mongolia»
DEFR.com.ar: «Caen dos objetos extraños en Mongolia»
Terra Perú: «Caen dos objetos extraños desde el espacio en Mongolia»
+ fuentes y referencias:
ikerjimenez.com
“Sin noticias sobre el 'extraño objeto' que cayó sobre Puebla e Hidalgo en México...”
Alarma, pánico y mucho miedo fue lo que vivieron habitantes de varios sectores de la provincia de Manabí la tarde del pasado lunes, 8 de febrero, cuando una extraña explosión fue escuchada en algunos cantones y luego el cielo su puso rojizo. Las nubes empezaron un movimiento ligero y aquel color cambió por un tono gris.
Este extraño fenómeno se sintió más en algunos barrios del cantón Jipijapa, donde la gente salió a las calles, los carros del Cuerpo de Bomberos empezaron a salir, pues estos creyeron que en una de las ciudadelas había ocurrido una desgracia, pero se sorprendieron al ver el cielo y las nubes que cambiaban de color.
En Manta, varios bañistas que se encontraban en la playa disfrutando del mar, también sintieron la gran explosión y estos se llevaron un gran susto al ver que en el cielo sucedía algo anormal.
En el resto de los balnearios, como Puerto López, Machalilla, Salango y otros puntos de mar abierto, también se asustaron ante el gran estallido que se dio alrededor de las 15:30, aquí los pobladores dijeron haber sentido más el ruido que en los otros cantones.
Luego del insólito hecho, llamó la atención el comportamiento de las aves que empezaron a emitir sonidos extraños en algunos campos, mientras que en el mar los pelicanos volaban sin rumbo.