«Primeras imágenes de la vela solar Ikaros desplegada»
JAXA publicó una secuencia de imágenes que nos muestran a la vela desplegada. Fueron obtenidas por una pequeña sonda llamada DCAM2 (Deployable Camera 2) diseñada específicamente para capturar dichas tomas.
Actualización 24 junio 2010.- Tras el exitoso lanzamiento de la sonda Akatsuki por parte de la agencia espacial nipona (JAXA) y, posteriormente, el envío de las primeras imágenes obtenidas de la Tierra; nos faltaba conocer el destino de la vela solar IKAROS y ver imágenes que nos mostraran cómo se veía la vela una vez que estuviese desplegada completamente.

Ahora es la misma agencia espacial la que informa del exitoso despliegue de la vela solar, claro que este procedimiento no estuvo exento de problemas. El despliegue de la vela se inició el día 3 de junio, pero no logró su objetivo de inmediato debido a problemas técnicos. Sin embargo, el procedimiento de despliegue se realizó de manera exitosa el pasado día 10, cuando la sonda se encuentraba a unos 7,7 millones de kilómetros de la Tierra.

Para lograr abrir la vela, la sonda inició un giro de cinco revoluciones por minuto, de esta manera se separaron de la nave cinco contrapesos de medio kilo cada uno. Estos contrapesos se encargaron de tirar la delgada lámina que terminó extendiéndose para transformarse en la vela que impulsará a la nave hacia su destino final, el planeta Venus.
Ahora se inicia una nueva etapa en la misión, consistente en la comprobación del correcto funcionamiento de todos los sistemas que integran la sonda y, de manera especial, de los paneles solares.
«Ikaros: un velero solar por el espacio»
Ikaros, cuando se despliegue, será un cuadrado de 14 metros de lado realizado en un tejido de menos espesor que el de un cabello y cubierto por un material especial, sensible a las partículas del viento solar, y de células fotovoltaicas.
22 mayo 2010.- Una vela solar hecha de un material delgadísimo recubierto en parte de células fotovoltaicas está ya en el espacio tras ser lanzada por un cohete japonés H-2A, junto a una sonda que se dirige a Venus. Si funciona bien, el velero será la primera misión de este tipo que tenga éxito en la historia espacial, ya que la idea es muy antigua pero nunca ha llegado a hacerse realidad.
Tanto la vela solar Ikaros como la sonda automática Akatsuki se separaron sin problema del cohete, ha informado la agencia espacial japonesa Jaxa . Ikaros, cuando se despliegue, será un cuadrado de 14 metros de lado realizado en un tejido de menos espesor que el de un cabello y cubierto. por un material especial, sensible a las partículas del viento solar, y de células fotovoltaicas.
El objetivo de esta misión experimental es probar tecnologías de aprovechamiento de la luz y la energía solares para trasladar de forma controlada objetos por el espacio sin gasto de combustible.

La vela solar consigue electricidad de las células de capa fina que tiene en la membrana, además de obtener aceleración de los fotones de la radiación solar", explica Jaxa. Tras el despliegue, se tomarán datos de la orientación y la aceleración y luego se probará la navegación durante seis meses en dirección a la órbita de Venus.
En cuanto a la sonda planetaria, está previsto que Akatsuki llegue en diciembre próximo a Venus, alrededor del cual se situará en órbita a 300 kilómetros de altura. Será la primera misión japonesa a un planeta, después de la accidentada Nozomi a Marte, que no pudo completarse. Esta lleva preparándose desde 2001 y completará las observaciones de la nave europea Venus Express, en órbita del planeta desde 2006. La Sociedad Planetaria prepara un vuelo experimental de otra vela solar para finales de este año, tras el fracaso de su primer intento con esta tecnología en 2005.
+ dossier de prensa:
ElPaís.com: «Un velero por el espacio»
RTVE.es: «La misión Ikaros viaja hacia Venus»
EFE.es: «Japón se acerca a Venus con una sonda que estudiará su clima»
EuropaPress.es: «Japón envía su primera sonda a Venus»
+ fuentes y referencias:
JAXA: Japan Aerospace Exploration Agency
JAXA: IKAROS Project Site
ikerjimenez.com

“Una vela solar es impulsada tan sólo por la luz del Sol...”
Una vela solar, dicho con sencillez, es una astronave impulsada por luz solar. Mientras que un cohete convencional es impulsado por la fuerza procedente de la combustión interior de su motor, una vela solar es impulsada tan sólo por la luz del Sol, lo cual es posible porque la luz está compuesta por paquetes de energía conocida como “fotones, que actúan como partículas atómicas, pero con más energía.
Cuando un rayo de luz incide en una brillante superficie reflectora, sus fotones son reflejados, como un balón que rebota en una pared. En el proceso los fotones transmiten su impulso a la superficie dos veces -una mediante el impacto inicial, y otra vez mediante su reflejo. De forma constante y leve, una corriente estable de fotones reflejados impulsa a la brillante superficie hacia delante.
Una vela solar se compone, dependiendo del diseño de la vela, de una o varias superficies reflectoras. Cuando la brillante superficie de las velas encara al Sol, se ve sometida a un constante aluvión de fotones que se reflejan en las brillantes superficies y propulsan a la astronave hacia adelante, lejos del Sol.
Cambiando el ángulo de la vela en relación al Sol es posible influir en la dirección en la que la vela es impelida –exactamente como un velero cambia el ángulo de sus velas para modificar su dirección.
Incluso es posible dirigir a la astronave hacia el Sol, en vez de alejarse de él, mediante la presión de los fotones sobre las velas, para reducir su velocidad y acercar más su órbita.