«Descubren al verdadero Giotto "escondido" en una basílica de Florencia»
Han estado ahí desde hace casi siete siglos, delante de las narices de todos. Pero sólo ahora los rayos ultravioleta han permitido desvelar el secreto que ocultaban los muros de la Capilla Peruzzi, en la basílica de Santa Croce en Florencia: unas magníficas pinturas de Giotto.
9 marzo 2010.- A pesar de que a simple vista no se aprecia prácticamente nada, las lámparas de rayos ultravioletas han desvelado una maravilla de volúmenes extraordinarios, suntuosos vestidos, preciosos detalles arquitectónicos, rostros con rasgos nítidos Se trata de una grandiosa composición realizada por Giotto y que recrea en el muro izquierdo de la capilla la historia de San Juan Bautista y, en el derecho, la de san Juan Evangelista.

Las imágenes de las pinturas que ha desvelado esta investigación científica son muy similares a las originales y muestran en un porcentaje muy alto aquello que, aún habiéndose perdido para siempre, vuelve por un momento al presente", sostiene Isabella Lapi Ballerini, responsable del Taller de Piedras Duras de Florencia, el organismo que ha realizado el estudio que ha sacado a la luz esta obra de Giotto, que ha sido financiado por La Fundación Getty de Los Angeles y la Opera de Santa Croce.
El Giotto secreto
"Hemos descubierto un Giotto secreto", ha dicho Lapi Ballerini. La capilla fue pintada por el maestro alrededor de 1320. Pero, por ordenes de la noble familia Peruzzi, la capilla fue blanqueada a comienzos del siglo XVIII para dar paso a un nuevo diseño de iglesia.
Sin embargo, cuando los restauradores retiraron la pintura blanca en 1840, no fueron exactamente delicados. Usaron las técnicas de la época, que incluían fuertes solventes y esponjas de acero que cortaron y homogeneizaron las pinturas.

Asimismo, los 'restauradores' del siglo XIX pintaron partes de los Giottos que habían sido dañadas, agregando sus propias pinceladas para destacar aquello que ya no era visible desde la tierra.
En 1958, una restauración retiró lo que los restauradores del siglo XIX habían añadido, dejando lo que restaba de los Giottos originales y aquello que los visitantes a la iglesia ven actualmente con sus propios ojos.
Las pinturas quedaron débiles y anémicas, como un paciente que nunca se sanó del todo. Ahora, han obtenido vida gracias a la luz ultravioleta.
+ dossier de prensa:
ElPaís.com: «Giotto, bajo otra luz (ultravioleta)» (actualización)
ElMundo.es: «Los ultravioletas sacan a la luz un nuevo Giotto»
EFE: «Descubren al verdadero Giotto 'escondido' es una basílica de Florencia»
BBCMundo: «Descubren un Giotto oculto en Florencia»
ikerjimenez.com

“Fue algo impresionante...”
Esta obra de arte pintada en seco por el artista italiano -considerado como el primero de muchos que contribuyeron en la creación del Renacimiento- fue severamente dañada por restauraciones en el siglo XIX y XX.
Tanto, que hoy en día al ojo humano la pintura parece más plana y homogénea de lo que fue cuando Giotto la hizo.
Una obra que se transformó cuando los expertos la expusieron a rayos ultravioletas, que permitió admirar los relieves y detalles de los personajes de la obra.
"Fue algo realmente impresionante", le dijo a Reuters Cecilia Frosinini, coordinadora del proyecto de restauración de diagnóstico "no invasivo" que tiene por objetivo evaluar la condición en que se encuentra la pintura de 170 metros cuadrados para una futura restauración.
"Las escenas son otra vez tridimensionales. Pudimos apreciar todos los efectos del claroscuro. Debajo de las vestimentas habían cuerpos... se convirtieron tridimensionales. Podías ver los pliegues de la ropa, las expresiones de las caras", agregó la coordinadora.
Los dibujos de la capilla de 12 metros de alto se hicieron en el 1320 a secco, en yeso seco, a diferencia de sus famosos frescos de la capilla Bardi o de la Basílica de San Francisco de Asís.
Expertos consideran que Giotto utilizó esta técnica hacia finales de su vida para conseguir un efecto diferente.
"Le permitió obtener algo más rico en cuanto al color y la decoración", explicó Frosinini. "Pero con el tiempo la pintura seca es muy frágil".