«El templo funerario de Tutmosis III en Luxor desvela sus secretos»
La egiptóloga Myriam Seco detalla el hallazgo de 4.000 fragmentos con relieves e inscripciones como resultado de los trabajos arqueológicos que dirige en el templo funerario de Tutmosis III en Luxor, antigua Tebas.
24/octubre/2009.- Recién llegada de Egipto, donde vive desde hace 11 años, en un vuelo que aterrizó con más de tres horas de retraso en El Prat, la arqueóloga y doctora en Historia Myriam Seco (Sevilla, 1967) entraba ayer tarde en el Museu Egipci de Barcelona dispuesta a presentar en una conferencia los resultados de los trabajos arqueológicos que el equipo que dirige ha realizado en Luxor, en la antigua Tebas, en el templo funerario de Tutmosis III, faraón de la XVIII dinastía que reinó en el siglo V a.C.
Hemos encontrado unos 4.000 fragmentos de piedra arenisca y piedra caliza con relieves e inscripciones en muy buen estado de conservación y que permiten ver la exquisitez del trabajo de los artesanos. Los colores son variados y muy vivos, como si los hubieran pintado ayer mismo. Los hallazgos representan ofrendas religiosas y escenas militares, rituales y políticas que ayudarán a conocer mejor la historia de la época», relataba ayer, antes del acto, esta mujer de largo y trabajado currículo antes de concretar la importancia de la misión.

Nunca se había encontrado tanto material en una primera campaña. Además, es casi insólito que hasta ahora no se hubiera empezado a poner en valor un templo de un faraón tan importante; el de Tutmosis III era un templo olvidado». Poner en valor, explica, «significa acabar de excavar la zona, extraer de los hallazgos toda la información posible, restaurarlos y hacer que el lugar sea visitable por los miles de turistas que recorren el país». Ese es el objetivo.
Este templo nunca se excavó del todo. Hubo tres campañas muy cortas y poco fructíferas, en 1886, 1906, y en los años 30, hace más de 70 años. Desde entonces estaba abandonado y cubierto de escombros.
Cien obreros
El proyecto es fruto de la colaboración entre la embajada española, el Servicio de Antigüedades egipcio, la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla y cuenta con el patrocinio de la petrolera Cepsa. El 1 de noviembre empezará la segunda campaña, que durará un mes y medio, y aún hay prevista una tercera, el año próximo, aunque en realidad «harían falta campañas más largas, de tres meses, y durante 10 o 12 años» para terminar todo el trabajo, opina Seco.
Dirige un equipo multidisciplinar de arqueólogos, topógrafos, dibujantes, restauradores... entre los que hay ocho españoles además de un alemán, un japonés y dos libaneses. Junto a cien obreros egipcios, trabajan seis días a la semana, de 7 a 14 horas en la excavación. Por la tarde siguen con el trabajo de documentación y de base de datos.
El Pilono
El recinto, en cuyo interior hay además una tumba aún no excavada y que pertenece a una epoca anterior, queda dividido en un extremo por la carretera que va al valle de los Reyes. Al otro lado de ella se ha hallado el pilono, que es como la fachada principal del templo, y sobre el que actualmente hay casas y factorías donde los egipcios fabrican las reproducciones de alabastro que venden a los turistas y que provocan calor y humedades que pueden perjudicar a los restos antiguos. El Servicio de Antigüedades egipcias ya ha ordenado que sean derruidas.
Esta edificación de Tutmosis III es el único templo funerario de los que están en el valle de los Reyes que está construido en distintas terrazas o niveles, al igual que el de Deir El Bahari, elevado por su tía y madrastra, la reina Hatshepsut. Y se trata también de uno de los primeros casos en la época en que templo y tumba no están juntos. La tumba de Tutmosis III puede verse en el valle.
Zahi Hawass
Para Myriam Seco, Zahi Hawass, el director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, sin cuyo permiso no hay piedra que se mueva en su país y que mantiene una cruzada para recuperar el patrimonio que está desperdigado por museos y colecciones de todo el mundo, es «una persona muy comprometida con el pasado egipcio. Con su fuerte personalidad y sus decisiones ha dado una inyección de energía hasta ahora insólita a la institución que coordina».
Seco, que valora su interés en «conservar, poner en valor y recuperar el patrimonio», es partidaria de que «aquellas piezas que hayan salido ilegalmente de Egipto deben ser devueltas», aunque admite que en muchos casos es muy difícil determinar esa legalidad.
+ dossier de prensa:
elPeriódico.com: «El templo funerario de Tutmosis III en Luxor desvela sus secretos»
ElPaís.com: «Egipto gana el pulso a Francia en la devolución de antigüedades»
BBCMundo: «El Louvre devolverá piezas a Egipto»
ikerjimenez.com
«Zahi Hawass contra el Museo del Louvre»

Gran victoria de Egipto, y sobre todo de su responsable de arqueología, el mediático Zahi Hawass, en el espinoso tema de la devolución de antigüedades. El museo del Louvre se acaba de declarar "abierto" a la restitución de cinco fragmentos de frescos procedentes de la tumba del noble Tetaki en la necrópolis tebana, cerca de la actual Luxor, que habían llegado de manera poco clara al centro francés y que Egipto reivindicaba.
Según Hawass, que le ha aplicado una presión tipo el tercer grado a los franceses, las pinturas, que representan al personaje en su pasaje a la otra vida, fueron arrancados por ladrones de las paredes de su sepulcro en los años ochenta. Los franceses afirmaban haber actuado de buena fe al adquirirlas en dos lotes en 2000 y 2003 a una galería y en subasta, respectivamente.
El tonante jefe del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto había amenazado al Louvre con cesar toda colaboración y romper cualquier lazo con el museo, en uno de los gestos más agresivos de la política cultural egipcia tendentes a recuperar sus obras en el exilio. La decisión significaba que ninguna expedición relacionada con el Louvre podría trabajar en el país del Nilo y de hecho Egipto ha suspendido ya una excavación en Saqqara patrocinada por el museo y cancelado una conferencia del conservador de antigüedades egipcias del centro, informa AP.
El proceso para el retorno de las pinturas requiere toda una serie de pasos administrativos: un comité científico de los museos franceses debe analizar la propuesta y desclasificar las obras a fin de que puedan regresar.
No es la primera vez que Hawass procede de esta forma: lo ha intentado ya para rescatar piezas más sabrosas (y únicas) como el busto de Nefertiti, que se conserva en Berlín, y la piedra de Rosetta, en el British Museum de Londres.
En ambas ocasiones, al revés que ahora, Hawass mordió una presa demasiado fuerte, dado el poder simbólico de ambas obras y el tiempo que hace que salieron de Egipto, antes de la existencia de una legislación moderna sobre el expolio de antigüedades.
La amenaza a Alemania, que no quiso prestar a Nefertiti para una exposición temporal, fue parecida a la que se ha hecho ahora al Louvre, pero entonces el gobierno egipcio no respaldó a Hawass y la cosa quedó en pólvora mojada.