«¿Un misil ruso fuera de control sobre Noruega?»
Una misteriosa espiral azul en el cielo de Noruega sorprendió el miércoles por la mañana a los habitantes del norte del país. Las especulaciones comenzaron rápidamente. La teoría de que se trataba de un meteorito se descartó enseguida, entre otras razones, poque el fenómeno fue visible durante 15 minutos, demasiado tiempo para tratarse de una roca espacial.
10 diciembre 2009.- Cientos de personas bloquearon la Central de Alarmas del Instituto Meteorológico Nacional para expresar su miedo y preocupación. Nadie hasta ahora había podido desvelar su procedencia o qué clase de luz era. Ni los meteorólogos, los astrónomos, el Departamento de Física y Tecnología de la Universidad de Tromsö o los profesionales en fenómenos extraños de las Fuerzas Armadas de Noruega, Finlandia y Suecia, encontraban lógica al misterio.
Desechada la idea de que fuera un meteorito o bola de fuego por su duración y su color, los cientificos comenzaron a sospechar que podría tratarse de un cohete lanzado desde Rusia.
Uno de los testigos describía así el fenómeno a 'Spaceweather.com':

Al principio se veía un rayo de luz verde, similar al color de una aurora con una misteriosa espiral que rotaba. Poco a poco, la espiral fue haciéndose mayor hasta que se convirtió en un enorme halo de luz en el cielo, con rayos verdes aproximándose hacia la Tierra".
Un fallo 'embarazoso' para los rusos
El astrofísico de la Universidad Harvard Jonathan McDowell desveló rápidamente el misterio: se trataba de un misil fallido. El científico se aventuró también a dar la autoría: "Probablemente se trata de un misil balístico fallido lanzado por Rusia desde un submarino para probar su sistema de defensa", aseguró a 'New Scientist'. "Sabemos que el submarino ruso 'Dmitry Donskoy' está en el Mar Blanco y se está preparando para la prueba nº 12 del misil Bulava, que ha tenido numerosos fallos".
De las 11 pruebas que se han llevado a cabo desde 2006, seis han resultado fallidas, todo un récord de fracasos que podría explicar porqué los rusos negaron que se trataba de un lanzamiento suyo: "Otro fracaso del Bulava supone un enorme y embarazoso revés para su programa", sostiene McDowell.
Pero, ¿cómo un misil puede provocar una espiral tan perfecta? Según el astrofísico, la forma de la espiral sugiere que el fallo se produjo por encima de la atmósfera. Si hubiera ocurrido a una altitud más baja, el misil habría caído rápidamente a la Tierra.
+ dossier de prensa:
ABC.es: «Rusia lanzó un misil intercontinental cuando apareció el 'ovni' noruego»
ElMundo.es: «¿Un misil ruso fuera de control sobre Noruega?»
Ria Novosti (Agencia Rusa de Información): «Ministerio de Defensa confirma lanzamiento fallido del misil Bulavá»
ABC.es: «Un misterioso y potente foco de luz trae de cabeza a los noruegos»
+ dossier de prensa (en inglés):
Newscientist.com: «Strange 'Norway spiral' likely an out-of-control missile»
Spaceweather.com: «Strange lights over Norway»
Reuters.com: «Russian nuclear missile test fails, visible in Norway»
ikerjimenez.com
El ministerio de Defensa Ruso ha confirmado el lanzamiento fallido del misil «Bulavá»

El Ministerio ruso de Defensa confirmó hoy el lanzamiento fallido del misil balístico Bulavá, efectuado ayer desde el submarino estratégico "Dmitri Donskoi".
"Las primeras dos etapas del misil funcionaron en régimen reglamentario, pero en la tercera fase de la trayectoria se produjo un fallo técnico", indicaron las fuentes del departamento militar.
El nuevo, duodécimo ensayo del misil estratégico ruso Bulavá, terminó el pasado miércoles en otro fracaso, igual que seis lanzamientos anteriores, informaron fuentes.
Las anteriores pruebas fallidas del Bulavá provocaron en julio pasado la dimisión de Yuri Solomónov, director del Instituto de Termomecánica de Moscú (ITM) y diseñador jefe del flamante misil.
El misil balístico intercontinental R30 3M30 Bulavá-30 (RSM-56, en tratados internacionales y SS-NX-30, según clasificación de la OTAN) es un cohete de tres etapas que se emplaza en submarinos y usa propelente sólido (en las dos primeras etapas) y líquido (en la tercera).
Se lanza desde un túnel inclinado lo que hace innecesario parar el submarino durante la eyección.
Tiene un alcance de 8.000 kilómetros y puede portar de 6 a 10 cabezas nucleares hipersónicas independientes, de 100 a 150 kilotones cada una, capaces de modificar la trayectoria de vuelo.