«Descubren una civilización avanzada en el Amazonas»
La tala y la tecnología de Google Earth permiten detectar 210 geoglifos en 200 sitios, en una franja de 250 kilómetros por 10 kilómetros de ancho, como los de Nazca, se trata de geoglifos: grandes diseños labrados en el suelo -geométricos, zoomorfos o antropomorfos-, que pueden ser mejor observados sólo desde el aire.
23 enero 2010.- A mediados de los 80, el doctor Alceu Ranzi, geólogo y paleontólogo de la Universidad de Acre, miraba por la ventanilla de un avión esa deforestada zona del oeste del Amazonas, cuando lo descubrió: un círculo doble, que parecía grabado en la tierra. En 1999, en otro vuelo comercial, avistó otra gigantesca estructura similar. Se acordó de las líneas de Nazca. Y cayó en la cuenta de que sólo una civilización avanzada podía haber tallado formas geométricas tan perfectas. Ahora, esa civilización precolombina desconocida intriga a los arqueólogos de todo el mundo.
Algunas de esas estructuras habían sido descubiertas en 1977 por el profesor Ondemar Dias. Pero únicamente desde el aire, ya mediante sobrevuelos, Ranzi pudo percibir la real dimensión y extensión del hallazgo. Era evidente que, como los de Nazca, se trataba de geoglifos: grandes diseños labrados en el suelo -geométricos, zoomorfos o antropomorfos-, que pueden ser mejor observados desde lo alto, y a veces sólo así.
La tala y la tecnología de Google Earth permitieron detectar 210 geoglifos en 200 sitios, en una franja de 250 kilómetros por 10 kilómetros de ancho, a lo largo de la ruta BR-317. En esa zona cercana a Bolivia -el alto río Purús, importante afluente del Amazonas-, "se desarrolló ganadería, pero bajo la selva podría haber muchos geoglifos más", reveló Ranzi.

Se trata de prolijas zanjas o fosos de 1 a 4 metros de profundidad, y 11 a 12 metros de ancho. Los hay de diferentes formatos y diseños: círculos, cuadrados, rectángulos, figuras compuestas, rectas, paralelas. Las cunetas están reforzadas por muros en ambos márgenes, construidos con la tierra de la excavación. Además, las figuras están conectadas entre sí por lo que parecen ser "caminos: dos líneas paralelas, más elevadas, como si estuvieran protegidos", describe Ranzi.
¿Qué función cumplieron los fosos? En algunos casos, tal vez defensiva, ya que en otras zonas de Brasil hay evidencias de que hubo levas de esclavos. Otros, dentro de los muros, quizá sirvieron "como reservas de agua para productos básicos, como peces, tortugas y almejas", señala el profesor Martti Pärssinen, del Instituto Iberoamericano de Finlandia, quien comparte la investigación con Ranzi y con Denise Schaan, de la Universidad Federal de Pará (Brasil). Pero además, "su perfecta geometría habla de su significado simbólico", destacan los investigadores en un artículo recién publicado en Antiquity.
El dominio de la geometría y las dimensiones de los geoglifos -hay círculos de hasta 300 metros de diámetro- revelan algo más fascinante, y que revoluciona la historia del Amazonas: "Se creía que sólo hubo cazadores y recolectores, nómades. Pero por el número y el tamaño de las estructuras, tenían que ser sedentarios y organizados, haciendo trabajos en cooperación", deduce Ranzi. Calcula que, al menos en los sitios descubiertos, la población rondaba las 70.000 personas.

Es poco lo que se extrajo hasta ahora: alfarería, utensilios de piedra y carbón, que permitieron datar en el año 1270 el fin de esta civilización, que habría permanecido en la zona desde un milenio antes. Ahora, los investigadores buscan dar a conocer su hallazgo, "para que el progreso no dañe esos monumentos históricos -alerta Ranzi-. Posiblemente pueda desarrollarse en el área una industria turística sustentable, como en Nazca, basada en los sobrevuelos".
El paso siguiente será el trabajo de campo, excavar para identificar cocinas, cementerios o enterramientos. En el Amazonas, la humedad y el calor destruyen los restos orgánicos (textiles, cestos, objetos de madera y de cuero); por eso, para descifrar su contexto intervendrá un equipo multidisciplinario de expertos en paleoclima, paleobotánica, palinología (estudio del polen y las esporas), geografía y geomorfología.
“...¿No había selva cuando existía esa civilización? ¿O la talaron, como hicieron los mayas? ¿Cómo vivieron? "No sabemos quiénes fueron. Hasta ahora -confiesa Ranzi- hay más preguntas que respuestas"...”
+ dossier de prensa:
Clarín.com: «Descubren una civilización avanzada en el Amazonas»
Europa Press: «Antropólogos descubren restos de civilizaciones avanzadas en la frontera amazónica de Brasil y Bolivia»
ikerjimenez.com

“Google Earth ayuda a encontrar 'El Dorado'...”
Durante casi 500 años, los exploradores han buscado en vano una ciudad perdida, ahora con Google Earth, puede que haya sido encontrada.
Es la leyenda que atrajo a legiones de exploradores y aventureros a sus muertes: un antiguo imperio de ciudadelas y tesoros escondidos en lo profundo de la selva amazónica.
Conquistadores españoles se aventuraron en su búsqueda, seguidos a través de los siglos por otros convencidos de que encontrarían una civilización perdida que rivaliza con aztecas e incas.
Algunos buscadores lo llamaban El Dorado, otros la Ciudad de Z. Pero la selva los tragaba y nada se encontró, sellando su mito.
Más de 200 formas geométricas
La Amazonía era demasiado inhóspita, dijeron los eruditos del siglo XX, para permitir grandes asentamientos humanos. Ahora, sin embargo, los condenados soñadores han demostrado estar posiblemente en lo correcto: hubo una gran civilización. Nuevas imágenes por satélite gracias a Google Earth han revelado más de 200 enormes obras terrestres geométricas labradas en la cuenca del alto Amazonas cerca del límite de Brasil con Bolivia.
Cubriendo más de 250 kilómetros, hay cuadrados y otras formas geométricas formando una red de avenidas y veredas que se construían antes de que Colón llegará al nuevo mundo. Algunos lo datan tan atrás como en 200 a.C., otros al año 1283.
Impresionantes estructuras bajo la selva
Científicos que han mapeado las obras creen que podría haber otras 2.000 estructuras bajo la selva, vestigios de una sociedad desaparecida. Las estructuras, muchas de las cuales han sido reveladas por el despeje de bosques para la agricultura, apuntan a una "sofisticada sociedad precolombina constructora de monumentos", dijo la revista Antiquity, que publicó la investigación.
El artículo agrega: "El hasta ahora desconocido pueblo construyó obras de preciso plan geométrico conectado por vías rectas. La cultura se extiende por una región de más de 250 kilómetros, y explota tanto las planicies de inundación como las tierras altas" no hemos visto hasta ahora más de una décima parte".
Las estructuras podrían haber mantenido a una población de 60.000 personas, más que en muchas ciudades medievales europeas.
Los descubrimientos han demolido las ideas de que los sueños en el Alto Amazonas eran demasiado pobres para sustentar una agricultura extensiva, dice Denise Schaan, coautora del estudio y antropóloga de la Universidad Federal de Pará, en Belém, Brasil. Dijo al National Geographic: "Encontramos que este cuadro está equivocado".