«Pitidos» para encontrar extraterrestres
Astrofísicos creen que no hemos dado con una civilización alienígena en 50 años porque hemos buscado de forma errónea.
22 julio 2010.- Es posible que no hayamos escuchado un «hola» porque ni siquiera hemos llamado con todas nuestras fuerzas al timbre adecuado y nos hemos dedicado a aporrear la puerta de otras casas vacías en el vecindario. Durante cincuenta años, los humanos hemos explorado el cielo con telescopios de radio en busca de distantes señales electrónicas que indicaran la existencia de vida inteligente.
El rastreo -centralizado en el Instituto SETI de Mountain View, en California- ha formado parte de nuestra imaginación colectiva, con la idea generalizada de que no podemos estar solos en el Universo. Hasta ahora, el esfuerzo ha resultado infructuoso y la comunidad científica que dirige el proyecto SETI ha comenzado a cuestionar su metodología, que consiste en escuchar inusuales pitidos o ruidos en algunas estrellas cercanas. ¿Existe un mejor enfoque?
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Los astrofísicos Gregory (arriba en la imagen) y James Benford, especializados en tecnología de microondas de alta potencia, creen que hay una alternativa a la búsqueda actual de vida inteligente, y sus ideas han llamado la atención. En dos estudios que aparecen publicados en la revista Astrobiología, los hermanos Benford y James Domingo, un científico de la NASA, examinan la perspectiva de una civilización que envía señales al espacio para poner el punto de vista en el coste que esto implica.
«Nuestro abuelo solía decir que hablar es barato, pero el wiskey cuesta dinero», ironiza Gregory Benford, profesor en la Universidad de California-Irvine. «Sea como sea la forma de vida, la evolución tiende a la economía de recursos. La radiodifusión es cara y transmitir señales a través de años luz requiere unos recursos considerables». Asumiendo que una civilización alienígena prefiere optimizar recursos y hacer su tecnología de señalización más eficaz, Benfords cree que estas señales no serían enviadas continuamente hacia todas direcciones, sino que serían pulsos estrechamente dirigidos y en banda ancha en el rango de 1 a 10 gigahercios.
Balizas Benford
«Este enfoque es más como Twitter y menos como Guerra y Paz», afirma James Benford. Este concepto de pulsos cortos , conocido como «balizas Benford», se ha hecho muy popular. Incluso el conocido cosmólogo Paul Davies, en su libro recién publicado «El inquietante silencio: renovando nuestra búsqueda de vida inteligente», apoya esta teoría.
Esto significa que la SETI puede estar buscando las señales equivocadas. Los Benfords y un creciente número de científicos implicados en la caza de señales extraterrestres creen que la organización debe aumentar su habilidad para detectar estos pitidos directos en banda ancha. Además, los investigadores consideran que el mejor lugar donde mirar es nuestra propia Vía Láctea, especialmente en el centro, donde se agrupan el 90% de sus estrellas.

Allí las estrellas son mil millones de años más viejas que nuestro Sol, lo que sugiere una gran posibilidad de contacto con una civilización avanzada», asegura Gregory Benford. «El esfuerzo de saber si no estamos solos merece la pena, pero nuestro sentido común nos dice que con un enfoque de balizas es más probable que consigamos responder a esta pregunta».
+ dossier de prensa:
ABC.es: «Pitidos» para encontrar extraterrestres
Telegraph.co.uk: «Aliens have been trying to contact us by cosmic Twitter»
DailyMail.co.uk: «Is ET using Twitter? Scientists claim aliens are likely to be sending short messages to us from space»
+ fuentes y referencias:
University of California-Irvine (UCI): «Finding frugal aliens»
Astrobiology: «Messaging with Cost-Optimized Interstellar Beacons»
ikerjimenez.com

“Paul Davies cuestiona la eficacia de buscar vida extraterrestre mediante ondas de radio...”
Mientras ultima la publicación de su nuevo libro 'El extraño silencio: ¿Estamos solos?', el especialista en este terreno Paul Davies defiende la necesidad de audaces innovaciones si queremos saber algo de nuestros vecinos cósmicos.
En un artículo publicado en el número de marzo de la revista Physics World, Davies, director de BEYOND (Centro de conceptos fundamentales en Ciencias de la Universidad Estatal de Arizona) explica las limitaciones de la búsqueda de señales de radio y cómo se puede progresar en la localización de vida extraterrestre inteligente.

La Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) ha estado dominada durante su primer medio siglo por la filosofía de una búsqueda de señales de radio inusuales...
Para cuestionar la idea de una civilización extraterrestre que transmite señales de radio hacia la Tierra, Davies explica que, aun cuando los alienígenas estén, digamos, a 500 años luz de distancia (cerca de las normas de SETI), los extraterrestres establecieron contacto con la Tierra en 1510, mucho antes de que nosotros estuviéramos equipados para recoger las señales de radio.
Mientras que la actividad de SETI se ha concentrado en la radioastronomía, los astrónomos sólo han encontrado un silencio misterioso.
Davies sugiere que puede haber señales más convincentes de la vida extraterrestre inteligente, ya sea aquí en la Tierra en forma de microorganismos extraños que de alguna manera encontraron su camino a la Tierra, o en el espacio, a través de la detección de ausencia de anomalías, por ejemplo, partículas de la generación de energía que una forma de vida extraterrestre podría haber cosechado.