Stephen Hawking: "El futuro de la raza humana está en el espacio"
Auguró que será "muy difícil evitar un desastre en el planeta Tierra en los próximos cien años". Por ello, defendió que el futuro a largo plazo de la humanidad está en el espacio, donde asegura que es posible vivir.
El astrofísico Stephen Hawking, probablemente el científico más famoso del planeta, ha desgranado en Santiago de Compostela su visión cósmica del futuro, al presentar la edición española de su nuevo libro, 'La clave secreta del Universo' (editorial Montena), escrito junto a su hija Lucy.
"Quiero alentar los vuelos espaciales tripulados, porque creo que, a largo plazo, el futuro de la raza humana deberá transcurrir en el espacio. Si la Humanidad pretende sobrevivir durante otro millón de años, tendremos que ir, sin vacilación, donde nadie ha ido antes".
Tras un retraso de 20 minutos, debido a un problema informático de última hora con el impresionante sintetizador de voz que utiliza para comunicarse con el mundo, Hawking ha reivindicado "la emoción del descubrimiento, cuando encuentras algo que nadie antes conocía", en una rueda de prensa multitudinaria celebrada en la capital gallega.
El gran pionero en la investigación del 'Big Bang' y los agujeros negros considera muy preocupante que "vivimos en una sociedad que está crecientemente gobernada por la ciencia y la tecnología, y sin embargo cada vez menos gente desea meterse en ciencia". Para intentar combatir esta sequía de vocaciones científicas, Hawking ha decidido escribir junto a su hija Lucy una fábula para niños y adolescentes que pretende encender en sus lectores la chispa de la curiosidad por comprender los orígenes y la naturaleza del Universo.
Cuando aún no ha transcurrido ni año y medio desde aquel inolvidable viaje en gravedad cero que el ilustre catedrático de Cambridge realizó a bordo de un avión para experimentar la sensación de flotar en el espacio, Hawking ha señalado que, en un mundo amenazado por graves peligros como el cambio climático o un posible conflicto nuclear.
La raza humana no debería poner todos sus huevos en la misma cesta, o en el mismo planeta; esperemos poder evitar que la cesta se caiga antes de haber esparcido la carga".
"Estudié física y cosmología porque quería respuestas a grandes cuestiones: por qué estamos aquí, de dónde venimos. Alentaría a los jóvenes a hacer lo mismo", proclamó Hawking, a través de la voz robótica con acento americano del sintetizador que lleva acoplado a su silla de ruedas. La gravedad de su esclerosis lateral amiotrófica, la enfermedad degenerativa que padece el científico desde los 21 años, ha llegado hasta tal punto que ahora ya sólo puede controlar el ordenador con el que se comunica moviendo los músculos de su mejilla, para guiar un rayo infrarrojo sobre una pantalla donde encuentra las palabras o frases que quiere expresar.
La hija del astrofísico, novelista de profesión, ha asegurado que escribir este libro con su padre ha sido una experiencia "inolvidable" y definió el libro como "una aventura fabulosa a través del Universo" para que los más jóvenes puedan sentir la fascinación que puede producir la exploración científica del cosmos.
La elección de Santiago para presentar su nueva obra no es casual, ya que el próximo sábado Hawking recibirá el I Premio Fonseca, un galardón creado por el Programa ConCiencia de la Universidad de Santiago de Compostela para reconocer la labor de grandes divulgadores científicos. El jurado de este premio ha destacado en su fallo la "excepcional maestría" del astrofísico británico "en la popularización de conceptos complejos de la Física en nuestra comprensión del Universo, combinada con la más alta excelencia científica".
+ Más información (dossier de prensa):
ELPAÍS.com: Hawking: "La ciencia no deja mucho espacio para Dios"
ELMUNDO.es: Stephen Hawking: 'El futuro de la raza humana está en el espacio'
ABC.es:«El futuro está en el espacio»
Lavanguardia.es: "Antes de cien años habrá cataclismo planetario"
Ikerjimenez.com
"La ciencia no deja mucho espacio para Dios...":

El científico Stephen Hawking confió ayer en que pronto la ciencia dará, en lugar de las religiones, una respuesta definitiva a cómo comenzó el universo. Las leyes por las que ésta se rige, según Hawking, "no dejan mucho espacio para milagros o para Dios". Y recalcó: "La cuestión es: ¿el modo en que comenzó el universo fue escogido por Dios por razones que no podemos entender o fue determinado por una ley científica? Yo estoy con la segunda opción".
El cambio climático fue otra de las muchas cuestiones que abordó Hawking en una multitudinaria rueda de prensa ofrecida en Santiago de Compostela, donde se encuentra para recibir el I Premio Fonseca 2008. Auguró que será "muy difícil evitar un desastre en el planeta Tierra en los próximos cien años". Por ello, defendió que el futuro a largo plazo de la humanidad está en el espacio, donde asegura que es posible vivir.
El físico predijo otros cambios para el próximo siglo, como que la humanidad podrá descifrar todo el genoma humano y modificar, a partir de ahí, aspectos como la inteligencia, los instintos o la duración de la vida. "Una vez que aparezcan tales superhumanos, habrá problemas políticos graves con los humanos no mejorados, que serán incapaces de competir. Presumiblemente morirán o se convertirán en irrelevantes".
Hawking está convencido de que las actividades del ser humano "afectan al sistema climático en formas que podrían cambiar para siempre la vida en la Tierra". Para el célebre físico británico, los científicos tienen una "responsabilidad especial" no sólo de informar al público, sino de aconsejar a los líderes acerca de los "peligros que afronta la humanidad" si los Gobiernos no reaccionan.
Hawking se refirió a su enfermedad, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que sufre desde los 21 años y que ha motivado una parálisis casi completa de su cuerpo. Las preguntas de los periodistas fueron enviadas con semanas de antelación para que el científico pudiese contestarlas a razón de una o dos palabras por minuto. "Me enseñó a no compadecerme y seguir con lo que todavía podía hacer", aseguró. "Soy más feliz ahora que antes de desarrollar mi enfermedad".
