«La NASA cree que podría existir vida en Encelado, una luna de Saturno»
La sonda espacial Cassini ha encontrado nuevas evidencias de que existe agua en estado líquido bajo la helada superficie de la luna de Saturno.
10 febrero 2010.- El equipo científico de la sonda Cassini está, una vez más, de enhorabuena. De hecho, acaba de encontrar la prueba definitiva de que, efectivamente, existe una gran cantidad de agua en estado líquido bajo la superficie de la luna de Saturno Encelado. Y no sólo eso, sino también hidrocarburos, carbono y todos los ingredientes necesarios para la existencia de vida.
Los datos de la Cassini han revelado, de hecho, iones de agua negativos en la atmósfera, lanzados por los grandes géiseres que caracterizan a esta luna, lo que confirma la presencia de caudalosas masas de agua subterránea.
Y aunque no es una sorpresa que haya agua allí -afirma Andrew Coates, autor principal de un estudio recién aparecido en Icarus- estos iones de corta vida aportan una evidencia extra de este agua subterránea, y de la presencia de carbono y energía, los principales ingredientes de la vida".

La auténtica sorpresa para nosotros -prosigue el investigador- se produjo al comprobar la masa de estos iones. Había numerosos picos en el espectro, y cuando los analizamos nos encontramos con moléculas de agua uniéndose una tras otra».
En cataratas y oleajes
Aquí, en la Tierra, los iones negativos de agua están presentes en aquellos lugares en los que el líquido elemento está en movimiento, como en las cataratas o en las olas del mar al romper. Iones negativos de agua también han sido encontrados en Titán (otra de las lunas de Saturno) y en varios cometas.
Desde que, hace ya varios años, la Cassini descubriera unos misteriosos chorros de vapor helado en Encelado, los científicos tienen evidencias de la presencia de agua en el satélite. Pero no la prueba definitiva, que es la que acaban de encontrar ahora. Los mismos instrumentos de la nave también se han dirigido hacia Titán, donde igualmente se han detectado los iones negativos en grandes cantidades.
Todas las miradas, pues, se concentran cada vez más en el gigante anillado y sus satélites. Quizá sea allí donde, por fin, se halle respuesta a la pregunta de si estamos solos en el Universo.
+ dossier de prensa:
NeoTeo.com: «La NASA cree que puede existir vida en Encelado»
ElMundo.es: «'Encélado', una de las lunas de Saturno»
Público.es: «Cassini aporta nuevas pruebas de un océano oculto en Encélado»
ABC.es: «Confirman la existencia de gran cantidad de agua en una luna de Saturno»
LaVanguardia.es: «Nuevos indicios de agua líquida en Encelado»
+ fuentes y referencias:
Jet Propulsion Laboratory (JPL,NASA): Cassini Equinox Mission
ikerjimenez.com

“Podría ser el lugar más prometedor para tratar de encontrar vida en nuestro Sistema Solar...”
Si hay agua en Encelado, los científicos de la NASA creen que esta luna, la sexta más grande de Saturno, podría presentar las condiciones necesarias para sostener vida.
La sonda espacial Cassini está orbitando Saturno y estudiando sus lunas desde el 2004 y es un proyecto de la Nasa, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Italiana del Espacio.
Saturno, el planeta más espectacular por sus anillos, tiene 60 lunas, de las cuales Encelado resulta la más intrigante, pues otro de los hallazgos es la existencia de géiseres, también en su polo sur.
Nasa descubrió en Encelado la evidencia de la existencia de cortezas parecidas a las de la Tierra, bajo las cuales habría mares, lo cual, según la Nasa, podría ser un signo de la existencia de vida.
Las imágenes fueron captadas por la sonda espacial Cassini, y mostraron que las heladas capas superficiales de Enceladus cambiaron con el tiempo.
Las nuevas cortezas se forman de las grietas conocidas como “rayas de tigre”, que son similares a las crestas centrooceánicas al sistema tectónico central en nuestro propio planeta.
En la Tierra, los lechos marinos se forman a partir de la roca fundida. Los científicos de la Nasa especulan que el líquido que yace bajo el polo sur de Enceladus puede ser agua.
Los científicos explican que las grietas de Enceladus son como las de la Tierra, pero con una diferencia exótica, pues casi todas se extienden en una sola dirección, como una cinta transportadora, pero no están seguros de los mecanismos que controlan ese tipo de expansión, pero sí han podido observar patrones de divergencia y de formación de montañas similares a los de la Tierra lo que sugiere que están relacionados con la existencia de calor y convección bajo la superficie.