60 años de OVNIs: 1947-2007

Capítulo II: Expediente Roswell

por Guillermo León

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Avistamientos de 'platillos volantes' en Nuevo México


El incidente ocurrido en Roswell quizás represente el caso más célebre de la historia de los 'no identificados' y cuya controversia aún perdura en la actualidad, originando todo tipo de hipótesis y debates. Todo comenzaría un 2 de julio de 1947, pocos días después del extraño avistamiento que protagonizaría Kenneth Arnold en las inmediaciones del monte Rainier.

La noche de aquel caluroso 2 de julio de 1947, alrededor de las diez menos diez, Dan Wilmot y su esposa, fueron testigos desde el porche de su casa, situada en la calle South Penn de Roswell, Nuevo México, de cómo

"....un gran objeto brillante se desprendía del cielo, desde el sudeste. Marchaba hacia el noroeste, hacia Corona, Nuevo México, a una enorme velocidad...tenía forma ovalada, similar a dos platos invertidos y que se unían por los bordes...además brillaban como si estuvieran iluminados desde el interior..."

A la mañana siguiente y a poco más de un centenar de kilómetros en esa dirección, el capataz William Brazel descubrió unos extraños restos dispersos en su rancho.

Brazel había acudido a los pastos aquella mañana preocupado por sus ovejas, ya que la noche anterior se desencadenó una terrible tormenta con gran aparato eléctrico. Según su testimonio "fue la peor tormenta con truenos y relámpagos que había presenciado nunca, con apenas lluvia y extrañamente con una secuencia continuada de rayos que parecían caer siempre en el mismo lugar, como atraídos por algo...". En medio de la tormenta pudo distinguir una especie de explosión que no se asemejaba al sonido de un trueno corriente.

William Brazel se tropezó esa mañana con unos restos dispersos en un trozo de terreno de más de medio kilómetro de longitud y varios metros de anchura. Al principio no le dió mucha importancia y no fue hasta uno o dos días después cuando regresó al lugar para volver a echar un vistazo más detenidamente.

El sábado, 5 de julio, Brazel se dirigió a Corona y mientras se encontraba allí escuchó comentarios acerca de 'platillos volantes' vistos por aquella zona. Pensó que quizás lo que había caído en su rancho tendría relación con aquellos misteriosos avistamientos.

Al día siguiente, domingo 6 de julio, Brazel decidió que sería mejor ir de nuevo a la ciudad e informar de aquel extraño incidente a alguien. Se dirigió a la oficina del comisario del Condado de Chavez y relató lo sucedido. El comisario George Wilcox, contactaría a su vez al día siguiente con el comandante Jesse A. Marcel de la base aérea de Roswell.

El comandante Jesse A. Marcel -posteriormente ascendido a teniente coronel- era el encargado de la información en la base del ejército del aire en Roswell; hacia el final de la guerra mundial fue elegido para formar parte del 509 Ala de Bombardeo de las Fuerzas Aéreas, el único grupo de bombardeo atómico de todo el mundo en aquella época, por tanto era una pieza clave en un grupo de élite del ejército norteamericano.

Según su testimonio -será clave como podremos comprobar más adelante-, al llegar al rancho de Brazel en compañia de un subordinado, Sheridan Cavitt, observó una serie de restos de algo "que fuera lo que fuese había estallado en el aire por encima del nivel del suelo y que se desintegró antes de llegar a tierra". Así pues, recogieron tantos restos como pudieron, cargando por completo dos vehículos.

El martes 8 de julio, el resto del material recuperado es enviado por orden del Coronel Blanchard a la base de Foth Worth y la zona del hallazgo queda bajo estricto control militar.

Entretanto Blanchard ordena cerca del mediodía emitir un comunicado de prensa a través de la oficina de Relaciones Públicas de la Base anunciando el hallazgo de 'los restos de un platillo volante'.

La noticia trasciende a través de la radio local llegando al servicio de noticias de United Press y atrayendo así la inmediata atención de la prensa nacional e internacional sobre el suceso durante el resto del día. El anuncio ocupará la primera plana de los titulares del día siguiente del Daily Roswell Record y será reproducido por los principales diarios de la costa oeste.

¿Era un 'globo meteorológico'?


Sin embargo pronto llegaría el desmentido oficial. El general brigadier Ramey, comandante de la octava fuerza aérea del distrito de Fort Worth, mostró a la prensa junto a su ayudante los objetos que se habían encontrado y que parecían pertenecer a un globo meteorológico. El 9 de julio, un alud de desmentidos fue recogido por la prensa:

The Morning News de Dallas:"El presunto 'disco' solo era un globo meteorológico..."

The Daily Times Herald (Dallas): "El ejército intenta detener las habladurías de 'discos'..."

The Daily Record de Roswell: "El general Ramey niega el platillo de Roswell, afirma que el disco era un globo meteorológico..."

¿Que había sucedido? ¿Por qué ese cambio radical de opinión en la postura oficial sobre los restos encontrados en Roswell?

Muchos estudiosos del asunto Roswell apuntan que todo se debía a la puesta en escena de una hábil estratagema para ocultar la verdad sobre lo ocurrido y que los restos reales encontrados en Roswell estaban de camino en ese momento de la base aérea de Wright Patterson.

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