“NECESITO A ALQUIEN
QUE MUERA CONMIGO”
"¿Está pensando
en matarse?”, esa es la pregunta que
circula en los diversos sitios Web creados con el objetivo de reunir a
potenciales suicidas. Desde octubre hasta la fecha, 26 jóvenes japoneses se han
quitado la vida en grupos de a 3, luego de ponerse en contacto con la red.
Aunque los suicidios
colectivos pactados en Internet comenzaron a fines de los 90 a nivel mundial,
desde hace 1 año la tendencia volvió a tomar vuelo. Hoy el cibersuicidio
es la nueva moda de la red. Un detalle que agrava el panorama es el hecho de
que el 40% de la población nipona esté conectada a la red y las más de 8 mil
páginas dedicadas al tema.
En ellas se encuentran
las técnicas más eficaces para lograrlo. Resulta común encontrar avisos donde
se solicita: "Necesito a alguien que
muera conmigo", frente a otro que contesta: "Si estás seguro,
nosotros te llevaremos hacia la muerte"
Pese a las voces de
alarma nada, se puede hacer al respecto. En Japón existe libertad de expresión,
por lo tanto, cerrar tales sitios resulta imposible. La polémica es grande.
Psiquiatras y psicólogos argumentan que de no existir estos sitios la situación
seria peor, ya que "el decir que se está pensando en la posibilidad de
matarse constituye el primer paso para buscar una solución"
Todo esto sucede en
medio de un complejo escenario: Japón lidera la cifra de suicidios
"individuales" en el mundo. Hace un año 34.427 personas decidieron
morir y se calcula que a diario se suicidan 100 japoneses.
En Japón, el estrés, la
competitividad laboral e incluso escolar, influyen en los niveles de frustración
de la población joven y adulta.
Los japoneses crecen
pensando en que deben producir y ser los mejores. Por lo tanto, cuando no
logran tales expectativas, toman medidas drásticas. Ellos no soportan el ridículo.
Es común que en Tokio muchos japoneses elijan las líneas férreas para
suicidarse. Claro que en un país donde todo funciona de manera exacta, al
ocurrir una muerte de esta naturaleza, la empresa de ferrocarriles tiene la
obligación de entregar un certificado a sus pasajeros en el que justifica el retraso…
Japón, donde los jóvenes se suicidan
utilizando internet

(Noticia publicada por Terra el 1 de
Marzo de 2005)
Desde enero de 2003
casi noventa jóvenes japoneses acordaron su muerte en grupo por internet, canal que facilita su intención de suicidarse sin
levantar sospechas entre sus familiares y conocidos. Hoy mismo, martes, la
policía encontró los cadáveres de siete jóvenes en dos coches, asfixiados con
el mortal monóxido de carbono de unos braseros. ¿Hay alguna explicación a esta
trágica 'moda' nipona?
Por lo que la policía
conoce los jóvenes suicidas acuerdan el lugar y momento de su muerte por internet; después, en casi todos los casos, acaban con su
vida en un automóvil cerrado y con las ventanas selladas, en cuyo interior
encienden los braseros que producen el monóxido de carbono.
Páginas web
Además de los últimos
siete jóvenes, sólo durante el mes de febrero otras trece personas fueron
encontradas muertas en similares circunstancias en Hokkaido,
Kanagawa y Shizuoka. Por lo
que se ha difundido, todos ellos decidieron dar el paso definitivo a través de
la Red.
Por la información de
que se dispone los jóvenes acuden a páginas web
determinadas, en las que pueden encontrar a otras personas que sufren crisis
similares y en cuya compañía encuentran la fuerza necesaria para cometer el
suicidio. El asunto se ha convertido en dramático en Japón, donde los suicidios
se han multiplicado entre los jóvenes, muchos de ellos incapaces de adaptarse
al ritmo laboral, educativo y económico de la competitiva sociedad nipona.
Miles de muertos
Para los japoneses el
tema del suicidio es desagradablemente familiar: más de 34.000 personas se
suicidaron en el país asiático el pasado año. En el caso de las muertes por internet las autoridades han debatido si cerrar las páginas
o regular su contenido, pero sus creadores argumentan que ofrecen un servicio
compasivo para aquellas personas que han perdido toda la esperanza.
El doctor Sundarajan Rajagopal, del
Hospital Saint Thomas de Londres, publicó recientemente un estudio al respecto
en la Revista Médica Británica.
Según el psiquiatra,
los pactos suicidas representan menos del uno por ciento de todos los
suicidios, y siempre involucran a personas que se conocen bien (muchas veces
son parejas de esposos, la mayoría sin niños). Aproximadamente la mitad tienen
desórdenes psiquiátricos y una tercera parte padecen enfermedades físicas.
Sin embargo, internet estaría ayudando a romper el molde, alimentando un
fenómeno que ya ha sido etiquetado como 'cibersuicidio'.
Métodos suicidas
Según su informe cada
vez más sitios en internet describen gráficamente
métodos de suicidio, incluyendo detalles como dosis exactas de medicamentos
para que resulten fatales. Rajagopal dice que quizás
estos sitios virtuales pueden disparar comportamientos suicidas en personas
vulnerables, en particular adolescentes o jóvenes solitarios profundamente
deprimidos, que hallan así una oportunidad de entrar en contacto con otros que
se sienten igual que ellos.
Otros expertos sugieren
que es demasiado temprano y faltan estudios amplios antes de sacar conclusiones
que condenen a internet, particularmente en un tema
tan complejo como el que rodea al suicidio.
ULTIMAS NOTICIAS DE “CIBERSUICIDIOS”
EN JAPON
Cuatro
jóvenes se suicidan tras haberlo pactado por Internet
28 de Noviembre de 2004.- Cuatro
personas jóvenes han sido halladas sin vida en la mañana de hoy domingo en un
apartamento de Tokio en un nuevo caso de aparente suicidio pactado a través de
Internet, según las autoridades.
El patrón del suceso, en el que se selló una habitación
con cinta adhesiva y se usaron braseros de carbón para producir monóxido de
carbono, recuerda los casos de muertes de grupos ocurridos el pasado 11 de
octubre y el 22 de noviembre y que produjeron un total de quince muertes.
Según fuentes policiales citadas por la agencia Kyodo, los cuerpos no tenían heridas externas y fueron
hallados por un amigo del dueño del inmueble que había recibido una copia de la
llave de la entrada en un sobre.
Junto a la llave se encontraba además un papel con un
mensaje similar a una contraseña que al parecer era para un ordenador que
estaba en el lugar de las muertes pero que no pudo ser abierto por las
autoridades.
Dos de las víctimas fueron identificadas como Takeshi Hattori, empleado de
empresa y dueño del apartamento de 27 años, y Kazuhisa
Namatame, de 29 años.
Los otros dos muertos, cuya identidad aún se desconoce,
tenían edades entre los veinte y los treinta años, según las fuentes.
Hallan
nueve muertos en Japón en un posible nuevo caso de suicidio pactado
5 de Febrero de 2005.- La
Policía japonesa ha dicho que está investigando dos casos independientes de
supuestos pactos de suicidios colectivos, después de que nueve personas fueran
halladas muertas en dos vehículos aparcados. El país nipón está viviendo una
preocupante ola de episodios similares en los últimos tiempos.
Tres hombres y tres mujeres, todos en la veintena, fueron
hallados muertos el sábado en una furgoneta aparcada en una remota carretera en
Miura, al oeste de Tokio, dijo un portavoz de la policía.
"Creemos que es un caso de suicidio colectivo",
dijo, añadiendo que los agentes hallaron cuatro estufas de carbón y cajas de
píldoras para dormir en el coche, que tenía las ventanas selladas desde el
interior. Las estufas generan monóxido de carbono, que es un veneno mortal.
En un caso independiente, en la ciudad de Higashi Izu, en la prefectura de Shizuoka, la policía encontró a otras tres personas -dos
mujeres y un hombre- muertos en un automóvil aparcado en las mismas condiciones
que el del caso anterior: con las ventanillas selladas y una estufa en su
interior.
Un responsable local dijo también que sospechaban de un
caso de suicidio colectivo.
No se ha podido confirmar, en un primer momento, si había
alguna conexión entre ambos episodios, ocurridos casi simultáneamente y a 80
kilómetros de distancia uno del otro.
Nuevo
caso de suicidio colectivo en Japón: cuatro jóvenes muertos
17 de Febrero de 2005.- La
policía de Hokkaido, en el norte de Japón, encontró
dentro de un automóvil los cuerpos de cuatro jóvenes que, según los primeros
indicios, se suicidaron en grupo inhalando el monóxido de carbono de seis
hornillos portátiles.
Según indicó un portavoz de la policía de esa isla
septentrional de Japón, se está investigando si este suicidio fue pactado por internet, como ha ocurrido en casos muy similares en los
últimos meses y en los que la pauta se repite: un automóvil cerrado y braseros
en el interior para producir el gas tóxico.
Suicidios colectivos
Este es el tercer caso de suicido colectivo consumado que
se produce en febrero en Japón, donde se ha disparado el número de jóvenes que
recurren a este tipo de "pactos de muerte" por internet
para poner fin a sus vidas.
Los cuerpos hallados esta mañana por la policía de Hokkaido estaban dentro de un vehículo aparcado en las
riberas del río Ishikari, cerca el distrito de Ebetsu, donde se consumían las cenizas del carbón de seis
hornillos portátiles.
La primera inspección del lugar del suicido indicó que las
ventanas del vehículo estaban selladas y las puertas cerradas desde dentro,
aunque no se encontró ninguna nota explicativa de los jóvenes, tres hombres de
entre 20 y 30 años, y una mujer que rondaba la treintena.
Mueren
otras siete personas en pactos suicidas en Japón
1 de Marzo de 2005.- Japón
sigue siendo escenario de los llamados 'pactos de la muerte'. Al menos siete
personas se suicidaron en las últimas 24 horas en dos sucesos de este tipo
ocurridos en la provincia de Tochigi, al norte de
Tokio, según informó hoy la policía local.
Estos dos nuevos casos implicaron a dos grupos separados
de tres y cuatro personas, que perecieron al inhalar monóxido de carbono
producido por hornillos encendidos en el interior de dos automóviles cerrados.
El mismo método de asfixia colectiva ha causado en los
últimos cinco meses medio centenar de muertos en Japón.
Casos calcados
Los jóvenes suicidas suelen acordar el lugar y momento de
su cita con la muerte por internet, para después
acabar con su vida en un automóvil cerrado y con las ventanas selladas, en cuyo
interior encienden los braseros que producen el mortal monóxido de carbono.
El último hallazgo macabro se produjo a primera hora de la
mañana de hoy martes, cuando agentes de la policía de Ninomiya
encontraron a dos hombres y una mujer muertos en el interior de un automóvil,
con varios hornillos de carbón.
Horas antes, otro grupo policial de la misma provincia
informaba sobre los cuerpos de otros tres hombres y una mujer dentro de un
automóvil en la ciudad turística de Nikko, también en
Tochigi.
Usuarios de Internet advierten
que la Red no incita
al suicidio

Europa Press / 22 de Marzo de 2005.- Las principales asociaciones
españolas de usuarios de Internet advirtieron que la Red no es sino un canal de
comunicación más y que en modo alguno incita al suicidio, por lo que lanzaron
un mensaje a la sociedad para que se no criminalice el medio 'online', tras
conocerse el intento de suicidio colectivo de tres jóvenes en Zamora el pasado
fin de semana, el cual había sido pactado en Internet.
El presidente de la
Asociación de Usuarios de Internet (AUI), Miguel Pérez Subías, dijo a Europa Press que "se confunde un medio que sirve para muchas
cosas (la Red) con la causa del problema". A su juicio, Internet "no
favorece que la gente se quiera quitar la vida".
"Es un tema que
nos preocupa mucho", prosiguió Pérez Subías, "porque a la persona que
no está conectada a la Red le inciden muy negativamente, y estas noticias sólo
sirven para cosas malas". En su opinión, "mientras no se cambie el
discurso" y el énfasis de estos hechos se ponga en el hecho --"en que
tres personas quieren suicidarse--, en lugar de en el medio" --en la
tecnología--, habrá un "tema pendiente".
Evitar pensar que Internet hace daño
En ese sentido realizó
un llamamiento a aquellas personas que tienen "influencia" en la
comunicación, para evitar trasladar cierto ideas a través de los telediarios,
"que llegan a los que no están conectados y se piensan que Internet hace
mucho daño y es un nido de pederastas, suicidas, etc., mensajes que hacen
muchísimo daño".
De forma similar, el
presidente de la Asociación de Internautas (AI),
Víctor Domingo, apuntó a Europa Press que Internet es
"una herramienta que permite la comunicación, pero que ni muchísimo menos
incita al suicidio", por lo que hay que "separar" el hecho en sí
del medio 'online'.
Domingo comentó que
"donde hay que profundizar es en la cuestión psicosociológica",
es decir, en por qué gente "joven, con estudios, con cierto nivel
cultural, queda para tomar una decisión tan drástica", y consideró que, si
los tres jóvenes hubieran concertado el suicidio en un bar, "no hubiese
pasado nada".
No es justo "criminalizar" la red
Sobre esa base señaló
que "criminalizar Internet no es justo, ni correcto, ni adecuado" y
apuntó al trabajo de los psicólogos y sociólogos para que den respuestas a esos
comportamientos, que podrían responder a "actos miméticos" --existen
precedentes de suicidios colectivos concertados por Internet en Japón--, aunque
"esto es ir más allá".
Finalmente, Domingo
consideró "lógico" que la gente utilice Internet para
"conocerse", pero subrayó que el elemento "fundamental" del
caso de los jóvenes de Zamora es "su decisión", no el medio a través
del cual se conocieron. "Hay que cogerle a la Red el mismo miedo que a la
calle", concluyó.
La Policía cierra la investigación
del
intento de suicidio
colectivo en Zamora
EFE / 22 de Marzo de
2005.- Agentes especializados en delitos cibernéticos dieron por concluida ayer
la investigación sobre el presunto suicidio colectivo que tres jóvenes, con
formación superior y aparentemente sin grandes problemas en su vida, se
disponían a llevar a cabo en una casa rural de la provincia de Zamora tras
tramar su desaparición por internet.
Todo apunta a que los
tres jóvenes, que pasarán los días de Semana Santa ingresados en unidades
hospitalarias de psiquiatría, siguen vivos gracias a un programa televisivo de
variedades que elaboraba un reportaje sobre los suicidios a través de Internet
y que consiguió infiltrar a dos periodistas en el macabro grupo, las cuales, al
darse cuenta de que el asunto iba en serio, lo denunciaron a la Guardia Civil.
El subdelegado del
Gobierno en Zamora, Carlos Hernández, explicó que la motivación de los tres
suicidas, de entre 26 y 29 años, deberán determinarla los expertos en
Psiquiatría, ya que la Policía no ha encontrado una causa clara, debido a que
se trataba de jóvenes con «una situación vital normal», un alto nivel
educacional y, aparentemente, no tenían grandes problemas que pudieran explicar
su actitud.
También dijo que aunque
en un principio se había barajado que los jóvenes pudieran estar relacionados
con algún tipo de secta, la investigación policial finalmente descartó esta
posibilidad.
Uno de los suicidas de Zamora confesó
que quería matarse
porque la vida le «aburría»
EFE / 22 Marzo 2005.-
La familia del joven asturiano, internado en un centro psiquiátrico de
Salamanca, solicita su traslado al Hospital Central de Asturias.
Uno de los jóvenes que
el pasado jueves quería suicidarse en Zamora aseguró a la periodista con la que
se reunió que «le aburría la vida» y que ya estaba «cansado». La redactora que
se infiltró explicó que todos lo tenían muy claro, que sabían cómo hacerlo y
que, incluso, habían hablado de esposarse para que nadie pudiera salir de la
casa rural si se arrepentía de lo que estaba haciendo. La familia del
asturiano, que está internado en Salamanca, ha solicitado su traslado al
Hospital Central de Asturias, según informó la Junta de Castilla y León. De
momento, les están haciendo pruebas psiquiátricas.
Ninguno de los tres
jóvenes que querían suicidarse en Zamora tenían
motivos «claros» para hacerlo. Ésta es la conclusión de la investigación que
realizó la Policía. Sin embargo, a Cristina, nombre ficticio de una de las
periodistas que se infiltró en el chat donde se
citaban los suicidas, uno de los jóvenes le dio una explicación: «le aburría la
vida» y estaba «cansado».
Cristina convenció a
los tres jóvenes de que estaba dispuesta a suicidarse con ellos. Se reunió con
el joven asturiano en Madrid días antes del intento de suicidio. «Era un chico
muy, muy normal y hasta lo que sabemos no tenía ningún tipo de drama personal.
No había depresión», afirma, convencida.
Les costó ganarse la
confianza de los jóvenes y para hacer creíble su intención de terminar con su vida,
Cristina y un grupo de compañeros que llevaron la investigación les contaron
duras historias personales. En la cita que tuvieron los suicidas se mostraron
convencidos de terminar con sus vidas. Planearon al milímetro cómo hacerlo.
Todos estarían «esposados» para no poder salir en el caso de que alguno se
arrepintiera en el momento; el monóxido de carbono parecía el método más
fiable. Aseguraban que la casa escogida era perfecta y estaba previsto que otra
mujer, «Conchi», también participara.
Los tres jóvenes
suicidas, dos madrileños y un asturiano, siguen ingresados en tres centros
psiquiátricos en Zamora, Valladolid y Salamanca. Los médicos decidieron
separarles para evitar que consiguieran sus objetivos.
La familia del
asturiano, internado en Salamanca, ha solicitado al juez su traslado al
Hospital Central de Asturias. En principio, según fuentes judiciales, los tres
jóvenes serán sometidos a diversas pruebas durante diez días y luego serán
puestos en libertad, ya que no existe ninguna responsabilidad penal por los
hechos. Explicaron que el internamiento se tomó como medida preventiva para
evitar que los jóvenes consiguieran quitarse la vida.
Los tres chicos, entre
26 y 29 años, disfrutaban de una situación «vital sin aparentes problemas»,
según concluye la Policía, y no dan el perfil del suicida. Todos son jóvenes
con un alto nivel educativo.
Psiquiatras inician pruebas
por intento suicidio
colectivo Zamora
EFE / 21 de Marzo
2005.- Los profesionales de la psiquiatría a los que el Juzgado de Instrucción
número cinco de Zamora ordenó un informe de los jóvenes que pretendían llevar a
cabo este fin de semana un suicidio colectivo en una casa rural de Lober (Zamora) inician hoy las pruebas diagnósticas, según
fuentes hospitalarias.
Tras prestar
declaración judicial, los detenidos, a los que se acusa de un presunto delito
de inducción al suicidio, fueron examinados en el Hospital Provincial de
Zamora, donde ingresó uno de ellos en el área de Psiquiatría, mientras los
otros dos fueron trasladados a centros hospitalarios de Salamanca y Valladolid.
El ingreso en distintos
centros se debe a la recomendación de los profesionales de la medicina, que
consideraron inadecuado que los tres acusados permanecieran en el mismo centro
para evitar que mantengan contacto y se reafirmen en su pacto para quitarse la
vida conjuntamente.
Durante el fin de
semana, los jóvenes, de entre 26 y 29 años, han permanecido en los centros
hospitalarios únicamente con el personal de guardia. En la jornada de hoy, una
vez que se incorpore el equipo habitual que atiende el área de Psiquiatría de
los centros hospitalarios en los que están ingresados, se procederá a realizar
las primeras pruebas diagnósticas para el informe encargado por el juzgado.
De los tres jóvenes,
todos ellos con estudios universitarios, uno mostró ante el juez su
arrepentimiento por el intento de quitarse la vida, mientras que los otros dos
se reafirmaron en su idea de suicidarse juntos. Los tres detenidos, dos de
ellos naturales de Madrid y el otro de Gijón, contactaron a través de un foro
de Internet desde el que pactaron quitarse la vida de forma colectiva, para lo
que alquilaron una casa rural en Lober de Aliste, un
pueblo zamorano de 63 habitantes.
Cuando fueron detenidos
por la Policía Nacional en la casa rural, tenían preparado carbón, una paellera
y un medidor de monóxido de carbono que presuntamente pretendían utilizar para
conseguir su objetivo.
La investigación
policial se inició a raíz de una denuncia de dos periodistas de un programa de
televisión que encontraron el foro cuando navegaban por la Red y decidieron
simular ser dos suicidas más para así averiguar los planes del grupo.
Una de las periodistas
llegó a entrevistarse con uno de los tres jóvenes, quien le confirmó su
intención de llevar a cabo el suicidio colectivo de forma inmediata. Unos días
más tarde le informó de que se encontraban en una casa rural que habían
alquilado en Lober y le invitó a unirse para quitarse
la vida conjuntamente, por lo que la periodista dio aviso a la Policía
Nacional, que horas después detenía a los jóvenes.
La policía española impidió un
suicidio colectivo
pactado por Internet

EFE / 21 de Marzo 2005.-
Tres estudiantes universitarios de Madrid y Gijón fueron detenidos en una casa
rural y llevados a un centro psiquiátrico. Presuntamente se pusieron de acuerdo
a través de Internet para un suicidio colectivo que pretendían consumar en una
casa rural de Lober de Aliste (Zamora).
Los jóvenes -dos de
ellos de Madrid y el otro de Gijón- tienen entre 26 y 30 años, cursaban las
carreras de ingeniería, informática y arquitectura, y fueron acusados por el
juez de un presunto delito de inducción al suicidio, según fuentes judiciales.
La investigación
policial se llevó a cabo en coordinación con agentes de la policía judicial de
Madrid, después de que unos periodistas hubieran denunciado la existencia de un
foro de Internet en el que se planeaba un suicidio colectivo. Los
investigadores judiciales determinaron que, en principio, no existían razones
aparentes para que los jóvenes desearan quitarse la vida. Presuntamente
pretendían suicidarse mediante la inhalación de monóxido de carbono. Los
jóvenes fueron detenidos el pasado miércoles.
Los periodistas
alertaron a la policía después de descubrir que varios jóvenes habían dejado
constancia en un chat de que querían poner fin a sus
vidas juntos, como ya ha ocurrido en otros países. Los
dos reporteros ocultaron su identidad para ganarse la confianza de los miembros
del foro e incluso llegaron a conocer a alguno de los jóvenes implicados en
este intento de suicidio colectivo. La detención se produjo poco después de que
los jóvenes llegaran a la casa rural que habían alquilado en Lober, una pequeña localidad de 63 habitantes situada en la
comarca de Aliste, junto a la Sierra de la Culebra, al noroeste de la
provincia. Los policías actuaron con tanta cautela y rapidez que los vecinos
del pueblo no se dieron cuenta de su intervención.
Tras la detención, los
agentes efectuaron una inspección en la casa rural, donde encontraron carbón
para quemar, una paellera y un medidor de monóxido de carbono que, según
fuentes judiciales, iban a utilizarse para el suicidio. Los detenidos prestaron
declaración durante más de tres horas en el juzgado y posteriormente fueron
trasladados al servicio de psiquiatría del hospital Provincial de la ciudad. La
decisión judicial responde a una medida cautelar para evitar que lleven a cabo
su intención de suicidarse.
Según apuntó el
subdelegado del Gobierno en Zamora, ni el lugar elegido para llevar a cabo el
suicidio colectivo -una casa rural en el pequeño pueblo de Lober
de Aliste- ni sus habitantes tenían relación alguna con ninguno de los
detenidos y fue elegido "por sus especiales características, que hacían
que pudieran pasar inadvertidos", señaló Carlos Hernández. Aunque el
diario La Opinión de Zamora apuntó la posibilidad de que los implicados en el
caso podrían formar parte de una secta satánica, los investigadores no han
encontrado una conexión evidente con este tipo de organizaciones.
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