Editorial: «100cia en Cuarto Milenio»
por Iker Jiménez
Ahora que ha terminado la temporada 2006/2007 de Cuarto Milenio hay algunos momentos vividos en el plató que no se me van de la mente. Como diapositivas dignas del recuerdo. Uno de ellos, quizá de los más importantes a lo largo de estas 130 horas de televisión, se produjo con la visita del físico Juan Ignacio Cirac, premio Príncipe de Asturias de la Ciencia y la Técnica, doctor Honoris Causa de la Universidad de Castilla La Mancha y la Universidad Politécnica de Cataluña, Medalla de la Real Sociedad Española de Física y director de la División Teórica del prestigioso Instituto alemán Max Planck.
Este impresionante y resumido currículum demuestra la categoría de un hombre, de un auténtico científico, de una autoridad mundial a nivel de investigación, que se presentó encantado en la Nave del Misterio para hablarnos de sus experimentaciones con los límites de la física cuántica y la teletransportación.
Me sorprendieron sus ojos, muy abiertos e ilusionados, me sorprendió lo a gusto que se encontraba sentado con nosotros, me sorprendió su categoría como comunicador, la ausencia de dogmatismo en su discurso y sobre todo, su gran humildad ante el MISTERIO.
Esta actitud, que se vio refrendada por una audiencia espectacular aquella noche, quizá no debería causarme tanta perplejidad. Debería ser lo habitual. A fin de cuentas todos los grandes científicos del mundo, desde Newton a Einstein pasando por Santiago Ramón y Cajal, han sido siempre exploradores de lo desconocido.
Cirac es de esa raza. De los que de verdad saben, de los que han demostrado su categoría ante las pruebas más exigentes y ante los tribunales más importantes del mundo. Personas que exploran la realidad y que no se cierran a nada. Que creen que las sorpresas más fantásticas son posibles. Que intuyen que el futuro seguirá repleto de enigmas por resolver. No vi en él un atisbo de mezquindad, de prepotencia, de esa extraña y difundida conciencia de poseer la verdad radical y absoluta. De esa ignorancia que a veces surge en las personas normales y corrientes que intentan desprestigiar, desde su profundo desconocimiento- eso sí, sin los títulos ni conocimientos de Cirac- eso que nosotros llamamos el MISTERIO.
La visita de Juan Ignacio Cirac fue toda una lección. Una muestra, un espejo de lo que es la verdadera ciencia. Esa que descubre, que se interroga, que se apasiona. Esa que también tiene su asiento reservado en la Nave del Misterio.
Con esa visita, con esa categoría humana, me han venido al recuerdo otros muchos científicos de verdad que nos han prestado su ayuda y su emoción para formar parte de Cuarto Milenio. Psiquiatras, forenses, catedráticos en las más variadas disciplinas de la física, biología o antropólogía, especialistas en ADN, directores de los museos más prestigiosos de este país, o médicos de talla internacional dispuestos a ayudar con su entusiasmo renacentista.
Y es que el programa también es esto. Un cúmulo de emociones, búsquedas, terrores, hallazgos, leyendas, historias…y ciencia auténtica esgrimida por sus más válidos interlocutores: Los científicos de verdad.
En ninguno de ellos reside la negatividad, el arcaico y ufano sentido de superioridad o el desprecio por los enigmas pendientes. Todo lo contrario, solo surgen de de ellos resplandores de conocimiento, de comprensión y de auténtica ilusión por descubrir. Positividad real a fin de cuentas. No de pose, no de catálogo ajado aprendido para hacer el triste papel de sabio que no cree en nadie ni en nada.
Con este feliz recuerdo he hecho un recuento, pivotando desde el gran ejemplo de Cirac, y el resultado me surge redondo y significativo: Cien científicos de verdad han intervenido en Cuarto Milenio a lo largo de esta segunda temporada. Cien profesores y catedráticos. Cien titulados que han querido sumarse a este programa distinto a los demás. Un espacio de televisión que, ojo al dato, ha llevado a un centenar de representantes de la 100CIA al prime-time televisivo.
Solo hace falta hacer zapping en el horario de máxima audiencia en cualquier canal, cualquier día, para darse cuenta de que esto sí que es un logro, una rareza y una gloriosa excepción.
IKER JIMÉNEZ
"Viajes en el tiempo" en Cuarto Milenio:
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"Viajes en el tiempo"
Cuarto Milenio 17/06/07
Muchos científicos aseguran que uno de los mayores anhelos del hombre esta más cerca que nunca de poder llevarse a cabo. Otros en cambio piensan que apenas ha habido avances al respecto. La posibilidad de viajar en el tiempo siempre ha merodeado la mente humana.
Algunas de las personalidades más cualificadas de nuestro país exponen las claves de esta apasionante posibilidad. Miguel Bibiloni, físico, miembro de la junta de energía nuclear de Baleares, Juan Ignacio Cirac, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica, y José Manuel Nieves, jefe de Información científica de ABC.
Archivo de editoriales:
Abril 2008 - «Las dedicatorias de mis amigos»
Enero 2008 - «Vivir y morir»
Julio 2007 - «100cia en Cuarto Milenio»
Marzo 2007 - «Web 3.0»
Enero 2007 - «Mente Positiva»
Septiembre 2006 - «Hacer equipo»