Editorial: «Hacer Equipo»
por Iker Jiménez
Nunca soñé pertenecer a un equipo como el de Cuarto Milenio. Está resultando tan increíble la aventura de este grupo, que quiero que la conozcáis un poco más. Que nos conozcáis como seguramente nunca se verá en pantalla. Y es que es este un extraño equipo que, como las alineaciones de antaño, se ha ido formando gracias a mágicas e irrepetibles casualidades.
También se ha construido gracias a la complicidad que surge en los partidos cuando todo está en contra y la victoria resulta agónica. Carambolas precisas e inesperadas, junto al esfuerzo, lo han configurado tal y como es.
Y yo siento los colores hasta el corazón. Lo confieso. Y me siento honrado de ser el capitán de este club que se deja la vida en cada encuentro. Y que siempre lo celebra con la misma intensidad. Porque cada triunfo cuenta y de cada tropiezo se aprende. Y con esa filosofía jamás hay derrota. Sino permanente superación.

Click aquí para acceder al álbum fotográfico del equipo de Cuarto Milenio
Veo el álbum de fotos y elijo, sigiloso y sin que me vean, unas cuantas al azar. Son para vosotros, pero que no se enteren que me lo harán pagar caro.
En este caso las que ha hecho el Hermanito Kósmico Pablo Villarrubia, testigo privilegiado de las aventuras, desventuras, alegrías y emociones de este año 2006.
Pablo, cronista de momentos internos de este devenir diario, es uno de los que tiene muy claro lo fascinante de esta aventura que hemos emprendido. Porque ha sufrido hasta llegar hasta aquí. Y se siente en la gloria. Sus fotos lo demuestran. Por eso son capaces de captar el auténtico sentido de las cosas.
Me siento orgulloso, feliz de lo que se ha generado. FELIZ con mayúsculas. Pase lo que pasé. Venga lo que venga. Dure lo que dure. Porque lo que late en nosotros, en todos nosotros – y somos más de cuarenta- es verdad. Es GENUINA verdad. Eso que ya no se lleva. Verdad en cada frase, en cada gesto, en cada discusión, en cada apoyo. VERDAD.
JAMÁS he trabajado en un equipo que lo viva así, una redacción en la que cada encuentro sea un abrazo sentido, en que la ayuda sea total y absoluta entre todos, en que las disputas acaloradas acaben en brindis y sonrisas. JAMÁS. Un lugar en que las tertulias sean dignas de recordar por la emoción, por la implicación, por la vida que hay en ellas. Un equipo que apura cada minuto como si fuese el ultimo, consciente de que lo que nos toca vivir es un privilegio…y un milagro. La amistad, la ilusión, la fe, la aventura de hacer algo que es de todos y cada uno. La pasión por sorprender, por crear, por imaginar. Por re-encantarnos con la realidad.
Veo las fotos y veo risas, complicidad, mágica crónica de redacción que se parece mucho al periodismo antiguo que yo siempre soñé pero nunca viví.
No me siento un jefe, sino, a lo sumo, un generador de ánimos, un impulsador de voluntades. Un tipo que siempre quiso verse rodeado por gente como esta. Una persona que valora lo se respira en estas fotos, lo que trasciende de verdad, por encima de cualquier éxito concreto y medible con cifras.
Porque ¿puede haber mayor éxito realmente que vivir con este equipo a diario?
Es madrugada, alta madrugada, y estoy escuchando a Himekami con los cascos y viendo pasar las fotos, como quien ve pasar la vida capturada en fragmentos. Y soy consciente de lo felices que hemos sido en cada pequeña gran aventura. En cada reportaje, en cada consejo de redacción, en cada comida, en cada cena, en cada viaje, en cada no llegar a tiempo, en cada noticia inesperada que nos daba un vuelco al corazón.
Por un instante me olvido de audiencias, de exigencias y del combate que supone hacer televisión, y veo personas que rebosan humanidad. Hombres y mujeres unidos por el destino en esta aventura que es distinta a todas las que hemos aprendido antes. Irrepetible, cósmica y mágica.
¿Adónde llegaremos? ¿Cuál será nuestra meta? Eso nadie lo sabe. Y eso es lo atractivo.
Además, como dicen los sabios, la auténtica meta es el camino…y ese lo estamos haciendo paso a paso.
Lo que nadie puede borrar es lo vivido. Lo intensamente vivido en compañía de un grupo humano que no solo lo componen los que están en estas fotos, sino los que están fuera trabajando con nosotros en la distancia –como Guillermo León- , y también los que se fueron en busca de nuevas aventuras -como Fran- que seguro también serán maravillosas. Todos, absolutamente todos, han dotado durante un año a este equipo del ESPÍRITU intransferible que hace latir nuestro corazón común.
Yo sé que habrá un día, Dios sabe cuando, donde los recuerdos afloren como destellos dignos de ser admirados de nuevo. Y entonces, por encima de cualquier éxito concreto, veré estas fotos. Y recordaré a este grupo que vive cada momento con la fe y la ilusión de las redacciones antiguas.
Un equipo donde hay auténtica fraternidad. Donde ha surgido porque sí, de manera espontánea. Trabajando duro y forjándonos en el respeto y la amistad. Llegando cada uno de un río distinto y siendo conscientes de que el mar que hemos creado es irrepetible. Y lo disfrutamos. Y lo vamos a disfrutar más. Porque este año, chicos, este año, queremos dar lo mejor de nosotros mismos para todos los que estáis ahí. Los que nos habéis dado la confianza. Porque sin vosotros no somos nada.
Por todo esto, y sin que el equipo se entere, he “tomado prestadas” algunas fotos al azar, y he querido mostrarlas. Pablito es el autor de las instantáneas, aunque lo que inspira realmente cada una de ellas, no lo dudéis, es el más alto concepto de amistad, de respeto, de compromiso y de amor al oficio que jamás he vivido.
Este es un trozo sentimental del diario de un equipo que pasó muchas dificultades, que creció a contracorriente, y que quiere pasárselo muy bien con todos vosotros. ¡Y estoy seguro de que lo vamos a conseguir!
A veces, en algunas entrevistas, me hablan de triunfo. De radio, de libros, de tele, de audiencias. Pero yo sonrío. Todo eso es pasajero y no vale nada comparado con lo que os traigo aquí. Estas sonrisas son el auténtico éxito. 
Espero que tú, amigo cibernauta, también esboces una al verlas al otro lado de la pantalla.
Eso es lo que de verdad merece la pena.
IKER JIMENEZ
Archivo de editoriales:
Abril 2008 - «Las dedicatorias de mis amigos»
Enero 2008 - «Vivir y morir»
Julio 2007 - «100cia en Cuarto Milenio»
Marzo 2007 - «Web 3.0»
Enero 2007 - «Mente Positiva»
Septiembre 2006 - «Hacer equipo»