El fin de PrimorisEra: el primer caso de espionaje en Twitter
La semana pasada se dio a conocer un caso de espionaje en la era digital a través de Twitter.
PrimorisEra era el nombre de usuario en Twitter de una mujer de no identificada que pretendía ser una funcionaria o militar con atribuciones en materia de seguridad nacional en EE.UU. Ella -o por lo menos, su avatar en bikini - mostraba un especial entusiasmo hacia todo lo relacionado con los misiles, y era una habitual en los lugares de Twitter orientados a estos temas (que los hay).
Sin embargo, las solicitudes a veces contradictorias que envió a las cuentas de muchos de sus seguidores y su hábito de solicitar información detallada en temas de seguridad nacional a sus contactos pronto hizo que sus actividades fueran escrutadas con atención, no solo por los ingenieros armamentísticos que le tiraban los tejos sin parar, sino también por los servicios de inteligencia, que comenzaban a tener serias sospechas sobre su posible identidad y sus motivaciones.
Y PrimorisEra desapareció de repente. Su cuenta de Facebook quedó a oscuras, toda su actividad digital quedó suspendida...

En Washington, la desaparición ha alimentado toda clase de especulaciones más. ¿Fue Primoris un "señuelo sexual" - en la línea de la espía rusa Anna Chapman - que buscaba utilizar su encanto en redes sociales para solicitar información de seguridad nacional a los frikis de defensa que babeaban por ella? ¿O era una contratista de defensa aburrida en algún monótono parque tecnológico de Virginia que simplemente se dejó llevar con la vida de fantasía de su avatar como agente encubierta? ¿O una combinación de ambas? Y ahora que parte de la historia ha salido a la luz, una pregunta central sigue sin resolverse: ¿Para quién trabajaba PrimorisEra?
















Si, de hecho, se trata de un Bigfoot, hay analistas que incluso se atreven a afirmar que puede estar llevando una cría...