Hemeroteca

EL CASO DE MAXI IGLESIAS

Programa 6x01 - Cuarto Milenio - 19 septiembre 2010

A finales de agosto de 2010 la Nave del Misterio estaba calentando motores,  a punto de despegar en su sexta temporada. Se iniciaba entonces mi andadura en el área de documentación.

Recuerdo el primer contacto con la Hemeroteca. Aquella tarde estival un calor asfixiante inundaba las calles de Madrid. Y bajo un cielo que parecía en llamas varios guardianes pétreos me observaban desde lo alto de una escalinata. Eran las esculturas de Cervantes, Quevedo o Calderón, dándome la bienvenida a un mundo nuevo. A un mundo de tinta, papel y polvo. Un mundo donde no existen las horas, los días ni cualquier otra noción del tiempo conocida.

La Biblioteca Nacional me pareció majestuosa desde el primer momento. Sus bóvedas, sus frescos y pinturas, su arrítmico latido. Como un remanso de paz, serenidad y reflexión rodeado por el caos y la vorágine de la gran capital.

Pronto un amable trabajador con bata blanca me enseñó a utilizar las viejas y ruidosas máquinas de microfilm. “Coloque el rollo en la bovina, encaje la cinta y haga girar el mando”. Aquel hombre se marchó y me dejó sumergirme, ya en completa soledad, en la historia desconocida que me ofrecían semanarios ya desaparecidos, revistas olvidadas, o diarios que aún preservaban la esencia del periodismo auténtico. Del periodismo que ofrecía un relato literario, donde el redactor era también parte de la noticia. Y la convertía en su vida durante los días que duraba la aventura.

Completamente absorbido, como en un trance al pasado, algo me sobresaltó. Una mano sobre mi hombro. Me giré desconcertado.
Vamos a cerrar” me dijo el vigilante, divertido por la situación que acababa de causar. Mi desconcierto fue en aumento. Me sentía como esos abducidos que han perdido durante horas la noción del tiempo. Salvo que mi “vacío” espacio-temporal estaba en realidad cargado de artículos, historias y, en definitiva, de un periodismo que jamás me enseñaron en las aulas de la facultad.

De entre todas las historias que recuperé aquel día hubo una que nos entusiasmó especialmente a Iker y a mí.

PERSEGUIDO POR SERES EXTRATERRESTRES

Era un caso extraño como pocos. Un transportista salmantino aseguraba haber sido perseguido (y amedrentado) por seres extraterrestres. Y aunque hoy nos parezca inviable, en aquellos días de marzo del 74, fueron muchos los medios impresos que se hicieron eco de la noticia.

Por ello abrimos nuestra Hemeroteca con este primer caso. Porque fue el precursor de todo. El primer expediente de los más de 1.000 que descansan hoy en nuestros archivos.

     
     

Un consejo. Descárguense el material, y déjense llevar mientras escuchan a Vangelis, Jean Michel Jarre, o cualquier otro músico del cosmos. Esos que tanta compañía me hicieron durante mis largos viajes temporales por la Hemeroteca…